Supongo que no lo habrán hecho por hacerle un favor al Gobierno, pero los controladores se lo han puesto a José Luis Rodríguez Zapatero como cuentan que se las ponían a Felipe II. Supongo que las perdices que debía cazar sin mesura a pesar de la gota.
Una huelga salvaje, organizada por un colectivo cuyos miembros cobran mucho más del doble de lo que cobran los funcionarios mejor pagados de España —presidente del Gobierno incluido— y justo antes de empezar un puente como el de la Constitución, no es algo que un Gobierno acosado por la crisis y por las encuestas como el actual pueda dejar pasar como en otras ocasiones.