martes, 31 de enero de 2023
Tambores de guerra
viernes, 27 de enero de 2023
Apuntes preelectorales
Este país dice dividirse en dos bandos, como si fuera un partido de fútbol. En realidad son muchos más, pero a efectos de este artículo fingiremos que solo existen dos: la izquierda —autodenominada «progresista» y aceptada como tal con una docilidad asombrosa— y la derecha —«conservadora», por la misma vía de la costumbre—. Bajo el paraguas progresista conviven socialistas y comunistas ya domesticados con nacionalismos regionales, populismos varios y una fauna auxiliar que un día pasaba por allí, descubrió que había presupuesto y decidió quedarse. En la acera conservadora habita la derecha de siempre, su ala más áspera (la ultraderecha, indignada con las veleidades “zurditas” de los suyos), liberales, nacionalistas de ámbito nacional y, de vez en cuando, los que esperan turno para ajustar cuentas y seguir cobrando cuando los otros se cansen.
Otra tienda cerrada.
Esta se dedicaba a la venta a granel de productos de limpieza, una actividad que debería estar subvencionada, y estaba en el Coso. Tampoco ha podido aguantar más el incremento de los costes y la bajada de las ventas, y finalmente se ha rendido. Una más de las muchas que han desaparecido en estos años, al socaire de las grandes superficies —parece que en Barbastro hay nueve— y de las ventas por Internet.
Otra puerta cerrada y una luz apagada: más oscuridad y menos gente por las calles.
Aún hay quien abomina de la inmigración, pero los inmigrantes parecen ser los únicos a los que aún les queda un poco de iniciativa y de ganas de seguir apostando por el comercio local.
miércoles, 11 de enero de 2023
De aquellas comedias, estas tragedias.
Han pasado 14 años pero parece que fue ayer.
A vueltas con la gripe del pollo (publicado en enero de 2006) (pulsar)