viernes, 10 de octubre de 2014

Introducción al Congreso 'Más allá del pico de petróleo. El futuro de la energía'.

Celebrado en la UNED de Barbastro, los días 9 y 10 de octubre de 2014.
Esta es la breve presentación que hice para fijar la postura, objetivos y motivaciones de la organización.
Este congreso se organiza en el marco del Proyecto OLEUS, que es el acrónimo de Observatorio Local de la Energía de la UNED en el Somontano. El proyecto se inició en 2008 es un proyecto local, sin financiación exterior y cuya actividad más destacada, hasta ahora, ha sido la organización de un congreso en mayo de 2011 y de este que empieza hoy. Organización que, dicho sea de paso, ha consumido una parte importante de los recursos del proyecto.

lunes, 18 de agosto de 2014

In God We Trust (porque lo que es en estos...)

El Ministerio de Sanidad dice ahora que el ciudadano nigeriano, supuestamente afectado por el virus del Ébola en Alicante, padece en realidad otra enfermedad que será tratada adecuadamente y que, por lo visto, ni es infecciosa ni contagiosa ni nada.

¿Quiere esto decir que el hombre no tiene el Ébola? Desde luego que no. Quiere decir que lo que creen más conveniente —para evitar el pánico, para no perder votos, para dar mejor imagen o, simplemente, para seguir con la inveterada costumbre de soltar lo primero que se les ocurre si creen que es lo que la gente quiere oír— es decir lo que han dicho.

domingo, 20 de julio de 2014

Hace calor, pero no mucho y mientras tanto...

   el PSOE ha elegido como secretario general a un diputado del congreso, prácticamente desconocido hasta hace unos meses, joven, de buena presencia y capaz de tomar medidas de impacto nada más empezar. ¿Zapatero?. No, Sánchez. Pablo Iglesias sigue en la cresta de la ola gracias, en parte, a la atención que le prestan los voceros del PSOE y sobre todo, los del PP que reparten sus intervenciones entre las invectivas a Podemos y la descripción entusiasta de las maravillas de la economía española, cantadas, según Montoro, por todo el asombrado mundo que nos contempla. En fin, las tonterías de siempre. La realidad va por su lado y la política española y parte de la europea, por el suyo. Cuando converjan, si es que lo hacen, será, por supuesto, por el lado de la realidad y ya veremos entonces lo que queda de tanta insensatez y las consecuencias de estar gobernados por incompetentes o majaderos que defienden, únicamente, sus propios intereses. Democráticamente elegidos, eso sí.

jueves, 12 de junio de 2014

La teoría del todo

Newton decía que se sentía como un chiquillo que recoge conchas en la playa mientras ante él se extiende el océano de lo que desconoce. El hombre común no suele ser consciente de su ignorancia, pero basta mirar el cielo en una noche estrellada para preguntarse por el origen y el destino de todo eso. Por eso hemos construido modelos.

La física, como la religión y la política, tiene su catecismo. En cada época hay una ortodoxia a la que conviene acomodarse si uno quiere hacer carrera en los grandes centros de investigación. Y en las fronteras es donde es más fácil confundir ciencia con conciencia, certezas con hipótesis.

Durante mucho tiempo nos bastó con leyes simples. La Tierra dejó de ser el centro del universo, las órbitas dejaron de ser circunferencias perfectas para ser elipses, pero todo seguía respondiendo a reglas comprensibles. Aprendimos que las cosas no caen "por su propio peso", sino por una fuerza que podemos cuantificar en función de masas y distancias.

El problema es que esa simplicidad se rompe en los extremos. A escala planetaria manda la relatividad de Einstein. A escala atómica manda otra cosa: la mecánica cuántica y su principio de incertidumbre, según el cual no podemos conocer a la vez la posición y la velocidad de una partícula. A esa escala actúan fuerzas millones de veces más potentes que la gravedad, y el orden cósmico se convierte en caos.

Einstein pasó los últimos treinta años de su vida intentando unificar ambas visiones. Buscaba una sola teoría que explicara a la vez el movimiento de las estrellas y el comportamiento de los electrones y los quarks. Fracasó. Seguimos ahí.

¿Existe esa teoría? Quizá. ¿Estamos preparados para entenderla? Quizá no. Un ordenador puede hacer ciertas cosas y otras no. El cerebro humano también es un ordenador, aunque no trabaja con algoritmos sino con patrones, y puede que su cableado actual no dé para ciertas leyes del universo. Que existan no significa que podamos comprenderlas.

Si hoy quieres hacer carrera en ese terreno, tienes que abrazar con entusiasmo la teoría de cuerdas. Simplificando mucho, dice que el componente último de la materia no son quarks y electrones, sino minúsculas bandas de energía que vibran a distintas frecuencias, como cuerdas de violín. Cada vibración produciría una partícula distinta.

El problema es que esas cuerdas, por ahora una creación puramente intelectual, se moverían en un espacio no de cuatro dimensiones, como el de Einstein, sino de once. Eso exige un aparato matemático que aún no tenemos y hace imposible, por mucho tiempo, cualquier verificación experimental.

Salvando las distancias, recuerda a los epiciclos. Los astrónomos ptolemaicos, para salvar la idea de que la Tierra estaba en el centro, tuvieron que añadir círculos sobre círculos a las órbitas de los planetas. Funcionaba matemáticamente, pero cada nueva observación obligaba a complicar el modelo hasta hacerlo inmanejable.

Algo parecido puede estar pasando. Edward Witten y otros defienden que la teoría de cuerdas podrá explicar tanto las estrellas como los quarks. Es posible. Pero por ahora exige mucha fe y una capacidad de abstracción que no está al alcance de casi nadie, igual que la demostración del Teorema de Fermat por Wiles: un trabajo denso, basado en matemáticas que Fermat ni siquiera podía imaginar.

¿Y para qué necesitamos una teoría unificada si la relatividad y la cuántica ya funcionan, cada una en su ámbito? Porque no está en la naturaleza humana conformarse con explicaciones parciales. Si miramos al cielo, es inevitable preguntarnos cómo ha llegado a ser como es.

Nunca nos hemos quedado sin respuesta. Antes la dieron las mitologías: en una leyenda islandesa del siglo XIX el mundo nace del choque entre una región de hielo y otra de fuego; de las gotas surge un gigante, para alimentarlo hay que inventar una vaca, para alimentar a la vaca, un poco de hierba... Cada pregunta obliga a complicar la historia. La tradición judeocristiana atribuyó la creación a la voluntad de una entidad superior.

La ciencia hizo lo mismo, con más rigor. Abandonado Ptolomeo, se impuso la idea de un universo eterno que no necesitaba origen. Hasta que Lemaître, sacerdote y físico belga, dedujo de las ecuaciones de Einstein que el universo podía ser un fluido en expansión. Y Hubble observó que, efectivamente, las galaxias se alejan unas de otras cada vez más rápido. Lo vemos por el efecto Doppler: como las cartas de un viajero del siglo XIX que cada vez tarda más en llegar porque cada vez está más lejos, la luz de las galaxias nos llega cada vez más enrojecida.

Si hoy se alejan, ayer estuvieron más cerca. Y si retrocedemos lo suficiente, toda la materia tuvo que estar concentrada en un punto. Gamow, uno de los físicos de Manhattan, lo llamó el Big Bang.

Gran explosión. Seguimos recogiendo conchas en la playa.

domingo, 8 de junio de 2014

Diálogos para besugos II. Votando.


- Buenos días. ¿Es aquí donde se vota al PP?
- No, señor.
- ¿Y al PSOE?
- ¿Va a votar al PSOE?
- Desde luego que no. ¿Por quién me ha tomado?
- Pues para votar al PP tiene que ir a aquella mesa de allí.
- ¿Al PP? Ni loco.

martes, 27 de mayo de 2014

El PSOE se renueva... otra vez.

El PSOE amaga con un nuevo proceso de renovación que, necesariamente, se saldará en falso porque, en realidad y como de costumbre, no se renovará… más que lo cosméticamente imprescindible.

sábado, 24 de mayo de 2014

Fútbol y elecciones.

El partido de fútbol de esta noche en Lisboa, está, con seguridad, muy por encima de las elecciones de mañana en las prioridades de la gente. Ochenta mil personas han viajado hasta el lugar del encuentro, sin entradas para el campo de fútbol, sólo para estar con su tribu, desafiar a gritos a sus oponentes y beber y entonar juntos sus cantos de victoria o lamerse las heridas cuando la batalla finalice. Otros muchos se reunirán con el mismo objeto en una u otra plaza de la principal avenida de Madrid y de otras ciudades. Los que compiten por un puesto en el parlamento europeo y los líderes cuya supervivencia depende del éxito o el fracaso de sus correligionarios estarán, esta vez, casi solos, sobre todo los que no encuentren a tiempo excusas para justificar su derrota. Y  el lunes, o el martes, todo habrá terminado y todo volverá a empezar de nuevo.

sábado, 3 de mayo de 2014

Una historia que podría repetirse.

Movimientos de tropas en Rusia y Ucrania (WaPo)
El 29 de julio de 1914, el zar Nicolás II decretó la movilización general del ejército ruso para hacer frente a la amenaza austríaca contra Serbia, poniendo en marcha un mecanismo fatal y en la práctica, irreversible. Algo que condujo inevitablemente a la guerra y esta a la revolución y que acabó, en Rusia, con la autocracia zarista para sustituirla por un régimen de partido único, controlado por el Partido Comunista, que siguió en el poder hasta el colapso de la Unión Soviética a finales del siglo XX. Cien años después, Vladimir Putin, antiguo jefe del KGB, la policía política del régimen soviético, es el presidente de Rusia que, con una minoría amenazada como excusa formal y razones neoimperialistas, geoestratégicas y sobre todo, energéticas y económicas de fondo, está moviendo sus tropas y a su país hacia la guerra. Ucrania, formó parte de la extinta Unión Soviética y tiene, actualmente, un gobierno de facto, que no controla partes importantes de su territorio, pero parece contar con el apoyo de Europa y de Estados Unidos. Que la guerra, más allá de escaramuzas localizadas, parezca hoy imposible, no es sino una similitud más con la situación en Europa en los años que precedieron al verano de 1914.

miércoles, 30 de abril de 2014

Somos los primeros

...Termino resumiendo la posición de nuestro país en pocas cifras. España ha situado otra vez tres entre los 8 primeros del mundo. Podemos presumir de tener 7  entre los 50, y 10 entre la élite de los 100 grandes.
Ni Francia, ni Italia, ni los países nórdicos, ni Japón, ni Estados Unidos, ningún otro país puede presentar un balance semejante. Como decía ayer en twitter, nos sobran motivos para sentirnos orgullosos. José C. Capel en El Pais.

¿Centros de investigación en la lucha contra el cáncer? No. ¿Universidades? Tampoco. Creo que no tenemos ninguna entre las 200 primeras. Nuestro esforzado corresponsal, que dice no entender muy bien como se ha elaborado una lista que ha apeado del primer puesto a un restaurante catalán para dárselo a uno danés, habla de cocineros, de cocineros y de restaurantes. Supongo que este será uno de los indicadores que maneja el Sr. Guindos para anunciar, con más voluntad que gracia, la inminente recuperación de los índices de crecimiento. 

jueves, 13 de marzo de 2014

Creced y multiplicaos


«Creced y multiplicaos», dicho en un planeta redondo y con recursos limitados, y a gentes de no muchas luces, ha resultado ser, a largo plazo, una solemne tontería. Y que Dios —si fue él quien lo dijo— me perdone.

martes, 4 de marzo de 2014

El gobierno anuncia, otra vez, la inminente recuperación de la economía.

Cuando los ministros del Gobierno —o su presidente— hablan (y la verdad es que últimamente no callan) de recuperación o de salida de la crisis, hay dos posibilidades.

jueves, 30 de enero de 2014

El discurso que ningún presidente de Estados Unidos ha pronunciado... aún.

Traducido al español de un post de George Mobus en su blog: http://questioneverything.typepad.com/question_everything/2014/01/the-real-state-of-the-union-and-world.html.

Queridos seres humanos, el estado del mundo no es bueno.