sábado, 27 de noviembre de 2010

Preparando la vuelta (a Ucrania)

Parece que vamos a tener buen tiempo. Un par de ciclones de nada, alguna tormenta de nieve, las carreteras congeladas y embarradas y viento helado de Siberia de 15 a 22 metros por segundo (unos 80 km por hora) a 22º bajo cero. La temperatura prevista para el día 1 no bajará de 13 grados bajo cero ni subirá de cinco, también bajo cero. Como en Canarias, vamos. Y esto parece sólo el principio. En esta ocasión, sin embargo, el viaje no tiene demasiadas incertidumbres y se supone que todo irá sobre ruedas, aunque a veces parezcan cuadradas. Hay que recoger la sentencia, hacer partidas de nacimiento con los nombres nuevos, ir al registro, o registros, civil, pedir los pasaportes, recoger un código de identificación fiscal de las chicas (igual lo he entendido mal, pero no creo), recoger los pasaportes al cabo de no menos de cuatro días, pedir visados en la embajada de España y creo que eso es todo... Con mucha suerte el día 11 de diciembre volveremos pero, por si acaso, tenemos billetes para el 15.

The Emergency Situations Ministry has warned that weather conditions in Ukraine will deteriorate significantly during the period of November 29-30 because of the movement of an active cyclone.
In Kyiv and the Kyiv region, heavy precipitation in the form of snow, wet snow (wet snow with rain on November 29), icy conditions, slush buildup, icy roads, winds of up to 15-22 meters, and snowstorms are expected.





martes, 23 de noviembre de 2010

Desde Kiev: Vigésimo día (S)

Último día, de momento. Llueve bastante.

Hay poco que hacer: recoger, cambiar dinero para pagar el apartamento y comer con Mila y la traductora de la asociación para concretar lo que hay que hacer a la vuelta, el 1 de diciembre, que no es poco.

Aunque no he repasado estas crónicas —narradas en tono periodístico rápido, sin revisar ni pulir—, creo que me he detenido en lo negativo y, acaso, he podido dar una visión excesivamente gris de este pedazo de Kiev que he recorrido.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Desde Kiev: El Juicio. Lunes 22 (S)

Hemos dormido poco.
La pequeña dice que está preocupada. Tiene miedo, dice, de que la juez no la deje ir a España. La mayor tampoco podía dormir.

Salimos para el juzgado. N. no viene porque el juicio es a puerta cerrada.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Desde Kiev: jueves 18 (S.)

Hoy también hay niebla, quizá algo más tenue que la de ayer.

Al otro lado de la calle me esperan para ir, otra vez, a los registros y al juzgado, hasta donde hay un buen trecho. Cruzamos el puente sobre el Dniéper, que parece no acabar nunca, aunque vamos por el lado bueno. En dirección contraria, hacia el centro de Kiev, hay, como siempre, un atasco monumental.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Decimosexto día

En el último día de sesiones de esta semana, el Parlamento de Ucrania, atendiendo a mi sugerencia de hace unos días o por cualquier otra razón de análogo peso, se ha ocupado de los asuntos que, como dirían nuestros políticos, preocupan realmente a los ucranianos. O no, claro, pero en cualquier caso no han entrado a considerar el proyecto de ley que nos ha ocupado y preocupado en los últimos dos meses. Como el juicio es el lunes y no hay sesión prevista en las próximas dos semanas, podemos dar, también, este problema por definitivamente resuelto,  si es que he entendido bien el procedimiento legislativo de este país y al menos, por lo que pueda afectar a nuestro asunto. 

Y no digo más. La crónica de S del miércoles está en el post anterior a este.

Desde Kiev: miércoles 17. (S)

Hoy también ha sido un día ajetreado.

De las notificaciones en el DA —Departamento de Adopción— se ha encargado Mila y después hemos comido con ella en el restaurante que hay debajo de casa, al que ya me he referido en alguna ocasión. Es un lugar agradable en el que nos encontramos a veces —hoy, por ejemplo— con la notaria, que nos saluda y a la que deseamos buen apetito, que así se dice aquí: appetit, más o menos. Hay bastantes palabras parecidas. El ucraniano es un idioma suave, sonoro, bastante agradable.

Decimoquinto día

Hoy ha sido un día ajetreado para S. -N ha ido a Odessa a ver a su familia y no volverá a Kiev hasta el sábado- Ha ido con Mila al registro civil y al orfanato para terminar con el papeleo previo al juicio y después a ver a la notaria para adelantar algo los trámites posteriores a la notificación de la sentencia. El parlamento ha debatido el nuevo código tributario y algunas cuestiones reglamentarias y por la tarde n y E han ido con S al apartamento y se quedarán con ella hasta el martes, después del juicio. S está cansada de tanto trajín y yo, en la distancia y aunque con mucha menos justificación, también. Pero el tiempo pasa y los pasos necesarios para la adopción, de manera lenta pero segura, se van dando uno detrás de otro. Si el juicio se resuelve favorablemente el lunes y tenemos la sentencia el día 2 de diciembre, podemos esperar estar en casa, los cuatro, hacia el día 8 o 11 de ese mes. Creo que está siendo una suerte contar con Mila. Y con N, con Tania, con la directora del orfanato, con la inspectora que se parece a Sofía Loren y con la que no se parece tanto, con las funcionarias del DA, con la notaria, con la jueza, las camareras -dievushkas- del Borsch y hasta con las chicas de las fotocopiadoras. Creo que ya lo dije en otra ocasión pero, por si acaso, lo repito: en este asunto, al menos por la parte ucraniana,  sólo han intervenido mujeres. Los únicos hombres con los que hemos hablado y sólo para intercambiar algún saludo, son los porteros del apartamento, los que vigilan a no sabemos quién y el segurata del juzgado.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Desde Kiev: lunes 14 y martes 15. (S)

La mañana del lunes es algo gris. Hoy toca juzgado.

Cuando me estoy poniendo el vestido que me he traído para estas ocasiones, discreto y sobrio, recuerdo a Pepe Isbert en una película de Luis García Berlanga, cuando arreglaba la corbata de su yerno, que iba a pedir plaza de verdugo, y le explicaba que a los edificios administrativos hay que ir siempre correctos y aseados.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Decimocuarto día.


Parece que los que gestionan la Web del Parlamento de Ucrania leen este blog y no quieren dejar preguntas sin respuesta. Ayer mismo decía yo que no sabíamos si habría, o no, segunda lectura del proyecto de Ley que, cuando se apruebe, impondrá una moratoria en la adopción de menores por ciudadanos de determinados países, España entre ellos. Pues bien, en la página correspondiente al proyecto de ley han sustituido, hoy mismo, el texto en el que se decía que el estado del proyecto era 'Aprobado como una base' por otro que dice preparado para una segunda lectura -destacado en fosforito en la imagen. Habrá, por tanto, segunda lectura del proyecto y la cuestión sigue siendo la de siempre: ¿se aprobará antes o después de que tengamos una sentencia firme en nuestro proceso?. Parece que se va a mantener el suspense hasta el final. Este mes quedan dos sesiones en las que la segunda lectura aún se puede incluir en el orden del día, la de mañana día 18 y la del viernes 19. Si no se incluye en ninguna de las dos, lo más probable es que cuando se apruebe, que se aprobará, ya que en la primera lectura pasó sin un solo voto en contra, ya estemos todos en casa. 

Mañana intentarán adelantar algunos de los trámites a realizar después de la sentencia o por lo menos, organizar con detalle los pasos a dar para que cuando vengamos a buscarlas estemos aquí lo menos posible. Por lo demás no queda sino esperar al juicio y confiar en que los diputados del pueblo de Ucrania encuentren asuntos de más enjundia a los que dedicar su valioso tiempo. Amén.

S me ha dicho que esta tarde, que andará algo más sobrada de tiempo, me enviará su versión de los acontecimientos de estos últimos días. La publicaré esta noche o mañana.


Decimotercer día

Ayer volví a ver en TVE algún fragmento de La pequeña Lola, una película de Bertrand Tavernier rodada en 2004, que cuenta la odisea de una pareja de franceses que quieren adoptar un niño y lo buscan desesperadamente por los orfanatos de Camboya.

El tedioso e interminable proceso que allí se describe podría, desde luego, tener alguna similitud con lo que estamos pasando, pero hay importantes matices. Ucrania no es Camboya; las diferencias culturales y políticas con España no son tan grandes y, además, nosotros no hemos ido allí en busca de un niño cualquiera. Nosotros estamos dispuestos a adoptar —mejor dicho, queremos adoptar— a N, que ha pasado ya cinco veranos con nosotros, y a su hermana E, que viene a casa desde hace un año.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Duodécimo día

Ni ayer ni anteayer, sábado y domingo, hubo nada que destacar, al menos relacionado con las cuestiones legales y burocráticas que afectan a este proceso, aunque, si le preguntáramos a n. mencionaría, sin duda, un paseo a caballo, en un poni llamado роса -rosa- y el hecho de que comió, los dos días, en un Mac Donalds.

Hoy, lunes,  continuamos en tiempo muerto. La jueza se va a tomar el día para estudiar los papeles y alegaciones que le han presentado y mañana -las ha vuelto a citar para las 10 de la mañana- les comunicará si mantiene la fecha del 23 -para el juicio de adopción- o la adelanta, que es lo que pretendemos. Al menos no les ha dicho que no.

A estas horas, 14:45 del día 15, aún no aparece en la Web del parlamento el orden del día de la sesión del día 16, así que aún no es posible saber si van a debatir nuevamente, o no, la cuestión de la moratoria. Por la mañana, antes de ir al juzgado,  S, N y Mila han estado con la notaria para extender un poder y le han enseñado el texto aprobado el día 2,  por si ella podía aclararles algo sobre su alcance. Después de leerlo les ha dicho que tampoco lo entendía y que, conociendo el percal, podía pasar cualquier cosa. Que es lo que yo suponía.

Segundo fin de semana (S.)

El viernes recogimos a la pequeña en el internado y fuimos a visitar a la mayor en el hospital, todo ello después de hacer una visita al juzgado, donde me enfadé un poco porque la fecha de juicio que nos señalaban me pareció muy remota.

No podemos permitirnos que pasen los días. Esto, con la moratoria sobre nuestras cabezas, es una carrera contra reloj.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Noveno día

Hoy ha sido otro día movido.

A primera hora de la mañana, una de las inspectoras que están interviniendo en este proceso —la que se parece a Sofía Loren— se ha entrevistado con la jueza para intentar convencerla de que adelantara el juicio y de que recibiera, unas horas después, a Mila. No ha conseguido lo primero, aunque sí lo segundo.

Octavo día

Hoy las cosas han ido bien y no tan bien.

El asunto del certificado de Interpol ya está resuelto. Tal y como estaba previsto, ha llegado al Departamento de Adopciones y también los papeles que tenía que firmar la inspectora. Parece que con eso está, salvo complicaciones de última hora, el expediente completo y nosotros esperábamos que se señalara, como fecha de juicio, a más tardar el próximo martes, día 16.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Interludio: sexto y séptimo días

La frenética actividad de los primeros días ha dado paso a un tiempo de espera que S y N han dedicado a intentar montar y desmontar el sofá, tarea para la que los hombres estamos mucho más cualificados, y a recorrer la ciudad. También han acompañado a Mila mientras llevaba a cabo algunos de los últimos trámites antes de que se señale fecha para el juicio, cosa que esperábamos que ocurriera hoy, pero que quizá ocurra mañana.

martes, 9 de noviembre de 2010

Cuarto y quinto días.

En la madrugada del 7 de noviembre —24 de octubre en el calendario juliano, entonces vigente— de 1917, Vladimir Ilyich Lenin llegó al soviet de Petrogrado para encabezar la Revolución de Octubre, segunda y definitiva fase de la revolución bolchevique que había empezado en febrero de ese mismo año…

domingo, 7 de noviembre de 2010

Segundo y tercer días

Ayer tuvimos un día muy ajetreado entre gestiones incomprensibles y atascos, tanto burocráticos como automovilísticos. Cruzar uno de los puentes sobre el Dniéper en coche, a las cinco de la tarde, nos costó dos horas y resolver el dichoso asunto del certificado de Interpol —a pesar de la más que eficaz colaboración de la Interpol española, a la que tuvimos que llamar nosotros, que lo volvió a reenviar por tercera vez y por correo electrónico— nos llevó todo el día y aún sigue sin resolverse. Supongo que, en cualquier momento, el problema se resolverá solo y de forma tan inexplicable como se presentó.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Primer día

Ya sé que más de uno está esperando —quiero decir, temiendo— otra catástrofe, pero no. Hoy la cosa, salvo un pequeño rifirrafe con una funcionaria ucraniana de la Embajada de España en Kiev, ha adquirido un tonillo burocrático aburrido que no tengo más remedio que reflejar en esta crónica del primer día en Kiev.

jueves, 4 de noviembre de 2010

El viaje

Bueno, pues ya estamos en Kiev y la verdad es que, como casi siempre me ocurre en estos viajes, la cosa no ha estado exenta de complicaciones, en esta ocasión, además, para demostrar que cualquier situación, por mala que sea, es susceptible de empeorar. No sé por qué cuento esto que, en realidad es una cuestión marginal pero como sé que a más de uno o una le hará gracia y ya que me he propuesto escribir una crónica de este viaje, allá va: El lunes, día 1, la mosca que, ocasionalmente, se pasea por delante de mi ojo derecho desde hace un año, como consecuencia de una degeneración normal del cristalino, se había convertido en un enjambre alocado bastante molesto que, si no hubiera estado pendiente el viaje, puede que hubiera dejado correr por algún tiempo, lo que ciertamente y como se verá hubiera sido un grave error. Por si acaso, llamé a mi oculista que me citó para el martes a última hora y después de un examen más largo que de costumbre, me dijo que de ninguna manera podía emprender viaje sin solucionar el problema, salvo que quisiera afrontar el riesgo, prácticamente la certeza, de un desprendimiento de retina en los próximos dos días. Y esto a las 10 de la noche y con la salida prevista para diez horas después. Le expliqué el motivo del viaje y las razones por las que un aplazamiento era imposible, así que, después de hacer alguna llamada, me propuso una sesión de Láser para cauterizar el desgarro a las 7:30 de la mañana siguiente y en San Jorge.

martes, 2 de noviembre de 2010

Preparando el viaje ( y III)

Bueno, pues en el departamento de menores no sabían nada y por lo que parece, una vez que se han enterado, por Mila que, a su vez, se había enterado por mí, de la aprobación de la moratoria mantienen la primera cita, de carácter administrativo, para el día 4. Así que iremos a ver si conseguimos agilizar el procedimiento y que se vea el juicio de adopción antes de que entre en vigor la moratoria lo que, según parece, ocurrirá cuando el Presidente la firme. En todo caso, lo de que la adopción ya no tendrá lugar, si es que eso es finalmente lo que pasa, es algo que no se les puede decir a las chicas por teléfono. No será fácil, pero, también por esa razón, hay que ir.

¿Preparando el viaje?

Después de varios aplazamientos y sin un sólo voto en contra, el Parlamento de Ucrania acaba de aprobar la moratoria... He hablado con Mila, la chica que nos lleva los papeles en Ucrania, para que vaya al departamento de menores a ver si aún hay algo que hacer...

lunes, 1 de noviembre de 2010

Preparando el viaje (II)

No sé aún en que acabará todo esto pero, de momento, lo más estresante son, con mucho, los preliminares. ¿Qué ropa se lleva uno a un país dónde el año pasado a mediados de noviembre alcanzaron los 25º bajo cero y ahora no bajan, ni está previsto que bajen en la semana entrante, de 6 o 7 sobre cero?. Como la cita llegó con sólo una semana de tiempo el apartamento que teníamos previsto está ocupado y ahora nos están buscando otro, pero es lunes y aún no lo tenemos. El día 4 está prevista la entrevista en el Departamento de Menores de Kiev, a dónde ya hemos tenido que enviar un montón de documentos, certificados, informes... pero ahora hay que ir con un papel que necesita la firma de un funcionario que está de vacaciones y que se supone que podrá ser sustituido, e esos efectos, entre hoy y mañana. Lo que no se sabe es que pasará si, finalmente, el papel en cuestión no aparece. Y por supuesto, aún no está en la Web, o yo no he sabido encontrarlo, el orden del día de las sesiones de esta semana ¿incluirán la moratoria? ¿llegarán a debatirla? ¿con qué resultado?. La solución... mañana, o pasado, o...