lunes, 16 de enero de 2012

Yo sé, yo sé la manera…


Función exponencial

Los españoles estamos de suerte. Casi todos nuestros políticos pretenden saber cómo salir —o cómo sacarnos— del extraordinario carajal en el que estamos metidos.

El primero que se manifestó en ese sentido fue el Sr. Rubalcaba, entonces candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno y ahora a la secretaría general de su partido, quien en campaña electoral dijo que sabía exactamente lo que había que hacer para salir de la crisis.

Esta afirmación fue recibida con cierto escepticismo —no del todo injustificado—, por venir de un hombre cuyo partido llevaba más de siete años al frente del Gobierno, en el que él mismo había tenido, hasta fecha muy reciente, responsabilidades de primer nivel.

sábado, 14 de enero de 2012

Iceland's crisis

“You have a dog, and I have a cat. We agree that each is worth a billion dollars. You sell me the dog for a billion, and I sell you the cat for a billion. Now we are no longer pet owners but Icelandic banks, with a billion dollars in new assets.”

viernes, 13 de enero de 2012

Más deuda

Mira por dónde ya sabemos dónde han ido a parar los 500.000 millones de euros que el BCE prestó a los bancos hace unos días al 1% de interés, en teoría para revitalizar el crédito a empresas y particulares. Una parte importante, al menos, ha ido a comprar deuda pública española e italiana y lo que salga, al 3 y al 4% por los bancos nacionales correspondientes. Un negocio redondo, sin riesgo para los bancos y que no respeta las reglas del mercado que ellos mismos invocan a cada paso. Y puestos a ponerse el mercado por montera, en beneficio de los politiquillos de turno,  ¿por qué no compra directamente el BCE la deuda pública?. Pero claro, el negocio de la banca es sagrado, a cuento de qué, si no, se sigue permitiendo que los bancos comerciales creen dinero de la nada, prestando, cuando prestan, el que no tienen y encima cargándole un interés.  Y ¿por qué los estados presentan como un éxito cada nueva operación de endeudamiento?. Pues porque la alternativa, si no consiguieran nuevos créditos, es el colapso financiero que, de todas formas, acabará llegando. Este tinglado, evidentemente insostenible, tiene los días contados.