La presidenta de la Comisión Europea,
Señora Von der Leyen, cree que Europa debe prepararse para la guerra y según El
País, a cuatro columnas en la primera edición del domingo pasado, Europa ya se
está preparando para ese escenario. Como quiera que en Europa ya hay, desde
hace algo más de dos años, una guerra en territorio ucraniano es de suponer que
no se refieren a esa guerra, en su estado actual, sino a una extensión,
una escalada en términos militares, que implique a Europa y a Estados Unidos,
aunque esto último puede depender de quien gane allí las elecciones en
Noviembre.
La guerra para la que debemos prepararnos es, aparentemente, una guerra contra Rusia o, para no salirnos de lo políticamente correcto, a favor de Ucrania. Y eso a pesar de los esfuerzos que los rusos están haciendo para no darse por enterados de que Europa y Estados Unidos apoyan a Ucrania y a su presidente, con armas, tecnología, logística, dinero y cualquier cosa menos, hasta ahora, tropas de combate. Como la guerra empezó con la invasión de Ucrania por Rusia, es fácil concluir que los rusos son los agresores, los malos, y los ucranianos los agredidos, los buenos, y que Ucrania representa la causa de la justicia que merece, y de hecho obtiene, el pleno apoyo de la OTAN y de todos sus miembros. Pero, como suele suceder, las cosas son siempre más complicadas de lo que parecen.
