jueves, 31 de mayo de 2012

Economía real vs. economía 'real'

Me dice mi amigo Rubén que los gallegos —españoles, quiere decir— cada vez parecemos más argentinos y que, si no fuera por el, según él, providencial euro y por los alemanes, ya estaríamos ahogados y a las puertas de una dictadura militar como, en su momento, estuvieron ellos.

Rubén cree que nunca debimos echar a Zapatero, aun reconociendo, como reconoce, que el hombre no era ninguna lumbrera, para darle el poder a un pelotudo como Rajoy, y que es una vergüenza que estemos aguantando todo lo que nos está haciendo la derecha sin montar, como mínimo, una cacerolada permanente en la Puerta del Sol —que, añade, nos hemos dejado arrebatar por Aguirre y la Botella— o en el Palacio Real, que es donde él cree que vive el Rey cuando no está cazando elefantes.

lunes, 21 de mayo de 2012

Diálogos para besugos (I)


- La fiscalía general del estado ha desestimado la demanda de un consejero del poder judicial contra su presidente.
- ¿Y?
- Pues que es una vergüenza.
- ¿Una vergüenza? ¿El qué?
- Los viajes de fin de semana de este hombre, con cargo al presupuesto.
- ¿Eso? ¿Y comparado con qué, es una vergüenza, si puede saberse?
- Pues con…
- ¿Con los viajecitos del Rey? ¿Con las vacaciones del Presidente del Gobierno en Doñana? ¿Con los viajes de políticos y paniaguados, incluidos los miembros del CGPJ, con sus familias a medio mundo sin ninguna razón de peso que lo justifique? ¿Con los privilegios de diputados,  senadores y parlamentarios autonómicos? ¿Con la utilización, por autoridades de toda laya, de los coches oficiales para fines particulares o de partido? ¿Con el nombramiento, como asesores de cualquier cosa, de legos en la materia o de completos imbéciles? 
- Yo me pago mis vacaciones. Comparado conmigo.
- Vaya comparación. Tú no tienes más remedio que pagártelas. Habría que ver lo que harías si pudieras endosárselas a cualquier chiringuito público. El presidente del Consejo General del Poder Judicial, la cuarta o quinta autoridad del Estado, no puede compararse con un pringado que necesita el salario de un mes para pasar dos días en un hotel de lujo de Marbella.
- Alguna vez habrá que empezar a poner orden en este país. Ese hombre ha cometido un delito…
- Sólo si lo dice el fiscal. Y después tendrían que ratificarlo sus colegas en el Tribunal Supremo. Y el fiscal no va a abrir la caja de los truenos por 8000€ en un país donde se rescata a los bancos con miles de millones de dinero público y se premia la ineptitud en la gestión con despidos de un millón o dos. Además, habría que saber que ocultas y seguramente espurias razones hay detrás de la denuncia de un consejero que ni siquiera se había tomado la molestia de informar a sus compañeros.
- Lo que ha conseguido el fiscal es que la gente se lo piense dos veces antes de denunciar estas cosas. A partir de ahora la impunidad será aún más clamorosa.
- Justamente. También de eso se trata.
- Y puede que acabemos todos convencidos de que la vía judicial no es la mejor forma de solucionar estas cosas.

viernes, 18 de mayo de 2012

Por fin, viernes


El marco narrativo de la presente crisis, o lo que sea esto, incluye, por supuesto, la evolución de unos cuantos indicadores, que, en el caso de España, por ejemplo, podrían ser, entre otros,  la prima de riesgo, el IBEX35, el PIB o el número de desempleados y en otros países otros similares. También la idea de que la situación volverá a la normalidad, entendiendo por tal una en la que el PIB sube y el desempleo baja, o a lo que se conoce en el argot de políticos y economistas como la senda del crecimiento, más tarde o más temprano. Por el momento, sin embargo, todos los indicadores muestran una preocupante y persistente tendencia a empeorar, con efectos que, ciertamente, no son iguales ni son igualmente percibidos por un desempleado de larga duración, al que se le están agotando los recursos para mantener a su familia, que por un inversor que puede ganar, o perder, en una sesión varios millones de euros. En realidad, y este es el tema de esta entrada,  se trata, no sólo de dos percepciones distintas, sino también de dos economías y de dos mundos distintos, aunque fatalmente interrelacionados. La economía productiva, en la que trabajaba el ahora desempleado, afectada por la sobreproducción, la automatización de procesos, que requieren cada vez menos mano de obra, la crisis energética que pone en peligro la globalización y el agotamiento paulatino de recursos esenciales, tiene cada vez menos que ver con la financiera, de casino,  basada en el apalancamiento, la especulación y la creación y comercialización de productos bancarios de laboratorio, ajena por completo a su antiguo papel de intermediaria entre el capital y los demás factores de producción. Mientras la primera ha alcanzado o está a punto de alcanzar, sus límites naturales, consecuencia inevitable de la finitud del planeta que habitamos y de la vigencia de las leyes de la termodinámica, la segunda está abocada casi por definición a un crecimiento exponencial indefinido que no puede sostenerse porque, en última instancia, el dinero, incluido el dinero bancario tecleado en un terminal de computador, concebido como instrumento para facilitar el trueque, tiene que representar valores tangibles o ser capaz de transformarse en ellos y la acumulación de cantidades absurdas en unas pocas manos tiene, entre otros, el perverso efecto de que, el que aún está en manos de la gente corriente, cada vez sirve para menos.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Y sigue la fiesta


El diferencial con el bono alemán en 500 puntos básicos, el IBEX35 cayendo en picado y el ministro de economía del mismo gobierno que no iba a subir el IVA, anunciando que no habrá corralito, El precio del barril de Brent se mantiene, inexplicablemente en una recesión tan prolongada como esta, en torno a los 110$ con la moneda europea perdiendo posiciones respecto al dólar. Con esto y con casi todos los servicios públicos amenazados, algunos, como la sanidad y la educación, directamente afectados ya por los recortes y un 24% de paro resulta, cuando menos, extraordinario que no se haya desatado ya el pánico bancario o que la reacción popular en las calles se mantenga dentro de unos límites compatibles con la contestación puramente verbal y la algarada festiva. Supongo que más vale así pero ... ¿hasta cuándo?






jueves, 10 de mayo de 2012

Un paleto en Madrid (crónica de una reunión de trabajo)

 

La reunión objeto del viaje, una comida con el Rector, estaba prevista para las 15:00 horas en un lugar denominado Casa Adolfo. El Rector había planteado como alternativas la posibilidad de que la reunión, que yo le había pedido, tuviera lugar a las 13:30 o a las 16:30 pero me pareció que se dispondría de más tiempo en una comida. Esto, como luego se verá, fue probablemente un error.

 Llegué a Madrid a las 10:05 horas y con sólo un par de reuniones complementarias ya que aparentemente había una reunión del Consejo de Gobierno que hacía imposible hablar con ningún otro vicerrector. Por otra parte, una reunión con el Rector podía hacer innecesarias las demás. Una de estas reuniones era con la directora del COIE para hablar del nuevo plan de orientación a los alumnos que se matricularan por primera vez y la otra con el gerente de una distribuidora con la que trabajamos que había insistido en verme para tratar un asunto supuestamente importante. La primera cita era a las 12:30 en el vestíbulo de Bravo Murillo ya que, aparentemente, la directora del COIE no dispone de despacho en ese edificio y la segunda en el vestíbulo de la estación de Atocha poco antes de salir el tren de Huesca.

 

lunes, 7 de mayo de 2012

Cuando el futuro nos alcance


Mr. Hollande ha ganado las elecciones a la presidencia de la República Francesa o, lo que viene a ser lo mismo, Mr. Sarkozy —hasta ahora presidente— las ha perdido.

Mr. Sarkozy era, ostensiblemente, aliado político de la canciller federal alemana, Frau Merkel, en su declarado propósito de imponer medidas de austeridad procíclicas, cuyo efecto más inmediato parece haber sido el de agravar la crisis económica que sufre Europa —y, en particular, algunos países del sur como Grecia, Italia, Portugal, España y, en alguna medida, la propia Francia—. Su derrota, por tanto, ha sido vista por algunas personas —bastantes— como una especie de anticipo del fin de esas medidas y como la promesa, formulada de manera más o menos explícita por el candidato vencedor, de sustituirlas por otras contracíclicas, de tipo keynesiano, que nos lleven de nuevo a la venturosa senda del crecimiento que nunca debimos haber abandonado, amén.