domingo, 14 de abril de 2024

La Paloma de la guerra.

La guerra empezó a las 5 en punto. Todo terminó a las 5:10 para los habitantes de la gran ciudad. Allí no hubo ganadores ni supervivientes. Sólo perdedores muertos. Había otras ciudades más pequeñas, pero estaban en silencio. Un silencio espeso, cortado en algunas zonas por el desagradable sonido emitido por algunas palomas urbanas que, inexplicablemente, habían sobrevivido. Los que no habían sido alcanzados por las explosiones, que salían poco a poco de los sótanos donde les había sorprendido el ataque, tendrían pronto sobradas razones para lamentar seguir vivos.




viernes, 12 de abril de 2024

Diálogos para besugos VI. El dinero bancario.


-           Buenos días.
-           Buenos días. ¿En qué podemos ayudarles?
-           Estábamos pensando invertir en un pequeño negocio
-           Estupenda idea. Les felicito. España necesita emprendedores.
-           Tenemos un pequeño problema. No tenemos dinero.
-           Es un problema, desde luego. Pero no es pequeño.
-           Nos han dicho que aquí nos lo resolverían.
-           Algún gracioso. Pero lo habrá hecho sin mala intención. No se lo tengan en cuenta.
-           En fin, que ustedes podrían anotar en nuestra cuenta, en el haber, claro, la cantidad que necesitamos.
-           Vaya, qué idea tan fantástica…  Y ¿por qué íbamos a hacer semejante cosa?

lunes, 1 de abril de 2024

Un poco de historia (reposición)

Ayer volví a ver una vieja película sobre el desmantelamiento, hace más de treinta y cuatro años, del muro de Berlín. En las fotos y películas, tomadas aquel 9 de noviembre de 1989, pueden verse las caras, iluminadas por la emoción, de gentes conscientes de que estaban viviendo un momento histórico: el final de cuarenta años de régimen comunista en la mitad oriental de la antigua Alemania. Un régimen que se venía abajo sin resistencia, simplemente por el hastío que provocaba un sistema que, en todo ese tiempo, no había cumplido la mayoría de sus promesas ni producido nada más que miseria y muerte. Hastío agudizado por el contraste con la casi insultante prosperidad que había alcanzado la otra mitad del país, hacia la que tantos habían intentado huir, pagando muchas veces con la cárcel, y hasta con la vida, el intento.