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sábado, 27 de octubre de 2012

Bancos


Tengo que confesar que no soporto a los bancos. Creo que es un negocio, el de la intermediación financiera, que puede tener su razón de ser cuando se gestiona de una manera honorable, abierta y en beneficio de la sociedad. Lo que tenemos, en cambio, es una casta privilegiada que detenta, en contra de toda lógica y de todo sentido,  el poder de crear dinero de la nada y obtener beneficios prestando ese dinero irreal que, sin embargo, genera una deuda y unos intereses muy reales aunque tanto unos como la otra y el mismo dinero creado no sean más que apuntes contables en un terminal de computador.

viernes, 18 de mayo de 2012

Por fin, viernes

El marco narrativo de la presente crisis —o lo que sea esto— incluye, por supuesto, la evolución de unos cuantos indicadores que, en el caso de España, podrían ser, entre otros, la prima de riesgo, el IBEX 35, el PIB o el número de desempleados; y, en otros países, otros similares.

Incluye también la idea de que la situación volverá a la normalidad, entendiendo por tal una en la que el PIB sube y el desempleo baja, o, en el argot de políticos y economistas, la “senda del crecimiento”, más tarde o más temprano.

viernes, 26 de agosto de 2011

El que paga... puede seguir pidiendo.


La modificación del artículo 135 de la Constitución Española para limitar el déficit público, acordada con nocturnidad y a toda prisa por los partidos mayoritarios en este tórrido final del mes de agosto, parece más bien una pamema –acepción 3 del DRAE- destinada al consumo interno –cada medida, de las adoptadas una semana sí y otra también por el gobierno, es tanto o más inútil que la anterior pero debe, al menos, ser más espectacular- a contentar a los alemanes y también a los dichosos, evanescentes y ubicuos mercados que reclaman alguna medida que les asegure que este y sucesivos gobiernos considerarán prioritario el pago de la deuda(*). 

lunes, 10 de mayo de 2010

Y subió la bolsa...

Preguntas (de un ingenuo)
¿Para qué sirve la bolsa? ¿Qué sentido tiene que un índice —el Ibex, por ejemplo— gane o pierda 1.000 puntos en una sesión? ¿Tienen esos altibajos algo que ver con la economía real? ¿El Banco de Santander, por ejemplo, ha mejorado en algo su negocio en relación con la semana pasada? ¿Había empeorado algo la semana pasada en relación con la anterior?

viernes, 16 de abril de 2010

When push comes to shove…

Los optimistas, cornucopianos o quienes sostienen que esto se arregla contándonos unos a otros historias más o menos edificantes —como los promotores de una curiosa iniciativa puesta en marcha, sin demasiado éxito, hace unos meses— deben de ser, en general, buena gente: cargada de buenas intenciones y con un legítimo y perfectamente comprensible deseo de que las cosas les vayan bien a ellos y también a los demás durante todo el tiempo posible.

domingo, 18 de octubre de 2009

Razones para una reforma monetaria. Un apunte histórico.

Durante la guerra civil americana, el Presidente Abraham Lincoln se vio obligado a poner en circulación una nueva moneda, los Greenbacks, sin la cual el Norte hubiera perdido la guerra. Al acabar esta con la derrota de la confederación, esclavista y separatista, Lincoln explicó al Senado de los Estados Unidos las razones que tuvo para emitir los Greenbacks, enunciando así la política monetaria que se proponía implantar en el futuro. De haber tenido tiempo para ello, fue asesinado pocas semanas después, las cosas hubieran sido muy diferentes, en los Estados Unidos y en todo el mundo civilizado, pero no lo tuvo y el verdadero poder, hoy, sigue estando en manos de los bancos.

jueves, 15 de octubre de 2009

Dinero

En la economía actual lo más importante es el dinero: quién lo hace, cómo circula y, por supuesto, quién lo tiene.

Si a usted le preguntan por el origen del dinero que cree que tiene en el banco y con el que paga puntualmente —o eso espero— sus facturas de luz y agua, sus hipotecas y trampas diversas, contestará, sin duda, que el dinero lo hacía el gobierno, por medio del Banco de España, cuando la moneda de curso legal era la peseta, y que ahora es el Banco Central Europeo el responsable del dinero en circulación.