jueves, 15 de septiembre de 2011

El tinglado

Lo que más me gusta —es un decir— de todo este carajal que se está montando y que, más pronto o más tarde, acabará por complicarnos mucho la vida es el espectáculo que están dando, al alimón, gobiernos, mercados y periodistas.

Las gentes del común también opinan —en las barras de los bares y otros mentideros— y con parecida presciencia; pero, al menos, de lo que dicen (decimos) no queda mucho rastro ni tiene consecuencias. En cambio, lo que dicen o hacen aquellos trasciende, influye en lo que ocurre y queda para la posteridad —y para su desgracia— en las hemerotecas.

La canciller federal alemana, Angela Merkel, ha declarado que no es partidaria de eurobonos u otras formas de disfrazar la colocación masiva de dinero de sus contribuyentes para seguir tapando las consecuencias de la mala gestión de otros e intentar retrasar lo que cada vez parece más inevitable. Supongo que porque ya se ha dado cuenta de que eso no sirve para nada y, además, le quita votos en Alemania, que es lo que a ella le preocupa.

martes, 13 de septiembre de 2011

La TCP... y Gran Scala.

Hoy he comprado el Heraldo porque me han llamado la atención una foto y una noticia de portada, referidas ambas al impulso —cito textualmente— que va a dar el Ejecutivo regional a un “lobby internacional” a favor del proyecto de travesía central pirenaica (TCP), una especie de Guadiana del anterior Gobierno que había perdido puntos hasta el extremo de ser prácticamente descartado en los órganos europeos competentes en favor del eje mediterráneo.

En la foto del acto —celebrado en el mismo escenario de la presentación de Gran Scala— se ve a unas cincuenta personas, casi todas de aquí, así que no sé a qué viene lo de “internacional” ni, si a eso vamos, lo de lobby, sentadas en torno a una mesa y, me imagino, con la misma sensación de estar protagonizando un acontecimiento histórico que tuvieron cuando asistieron —aquí van siempre los mismos a estas cosas— a la presentación, en el mismo sitio aunque con otro montaje, de lo más grande que había ocurrido en Aragón desde los Reyes Católicos, de la mano del anterior presidente y, sobre todo, de su vicepresidente y actual presidente de las Cortes.

La TCP tiene pocas posibilidades en los tiempos que corren, las mismas que tenía Gran Scala: ninguna. Pero eso no tiene la menor importancia. Lo importante es que, según el Periódico de Aragón, se van a organizar grandes eventos en Madrid y en Brussels, además de este que se ha organizado en Zaragoza para abrir boca, con el objeto de recabar apoyos.

martes, 6 de septiembre de 2011

Y llegó septiembre

Cada día que pasa parece menos probable que «vayamos a retomar la senda del crecimiento», por citar —literalmente— el mantra favorito de la ministra de Economía y Hacienda y, más o menos, de casi todos los políticos con mando en plaza o pretensiones de este país.

Tampoco parece que el PSOE vaya a ganar las próximas elecciones y menos, como parece que se han propuesto, a base de encantamientos, de viejas fórmulas de supuesta justicia redistributiva y de explotar la imagen de Mariano Rajoy. Así que, ¿no sería mejor que cogieran el toro por los cuernos y se convirtieran en abanderados de una nueva forma de entender la economía y de hacer política?

viernes, 2 de septiembre de 2011

Mensajes del Presidente


Con un congreso demócrata y el optimismo y la esperanza aún vivos. Es curioso lo que dice, como lo dice, y lo que aplauden. Y uno se pregunta, si los congresistas y el presidente están de acuerdo en la necesidad de un seguro médico universal, de la restricción de las actividades fraudulentas en la banca y de una profunda reforma del sistema financiero, de la producción de energía limpia, etc, ¿quién más tiene que estar de acuerdo en los Estados Unidos para que estas cosas salgan adelante? ¿la banca? ¿el ejército? ¿la comunidad hispana?.  O será que una cosa es lo que se aplaude y otra lo que se vota. Y por cierto, hay que ver lo bien que habla inglés este chico. No como otros.



Un año después, con un congreso mayoritariamente republicano y el Tea Party -la extrema derecha- como fuerza política emergente,  las cosas han cambiado bastante. La crisis no ha terminado y lo que dice ya no es exactamente lo mismo, menos aun como lo dice y los aplausos son mucho más escasos y menos generalizados. China sigue obsesionando al Presidente que mantiene, sin embargo, un inglés excelente. No como el de otros, y no me refiero, sólo, a Zapatero.