martes, 13 de septiembre de 2011

La TCP... y Gran Scala.

Hoy he comprado el Heraldo porque me han llamado la atención una foto y una noticia de portada, referidas ambas al impulso —cito textualmente— que va a dar el Ejecutivo regional a un “lobby internacional” a favor del proyecto de travesía central pirenaica (TCP), una especie de Guadiana del anterior Gobierno que había perdido puntos hasta el extremo de ser prácticamente descartado en los órganos europeos competentes en favor del eje mediterráneo.

En la foto del acto —celebrado en el mismo escenario de la presentación de Gran Scala— se ve a unas cincuenta personas, casi todas de aquí, así que no sé a qué viene lo de “internacional” ni, si a eso vamos, lo de lobby, sentadas en torno a una mesa y, me imagino, con la misma sensación de estar protagonizando un acontecimiento histórico que tuvieron cuando asistieron —aquí van siempre los mismos a estas cosas— a la presentación, en el mismo sitio aunque con otro montaje, de lo más grande que había ocurrido en Aragón desde los Reyes Católicos, de la mano del anterior presidente y, sobre todo, de su vicepresidente y actual presidente de las Cortes.

La TCP tiene pocas posibilidades en los tiempos que corren, las mismas que tenía Gran Scala: ninguna. Pero eso no tiene la menor importancia. Lo importante es que, según el Periódico de Aragón, se van a organizar grandes eventos en Madrid y en Brussels, además de este que se ha organizado en Zaragoza para abrir boca, con el objeto de recabar apoyos.

Y que esos eventos mantendrán ocupados a políticos, periodistas y paniaguados diversos durante media legislatura.

Si al final se consigue alguna declaración de algún responsable en Madrid o en Bruselas que apoye la cosa —y que también se hubiera podido obtener sin tanto evento y tanta gaita, por ejemplo llamando por teléfono o escribiendo una carta—, pues tanto mejor; y, si no, aquí no pasa nada.

Nunca pasa nada.

Y menos por derrochar dinero público a manos llenas en gansadas.

Aún recuerdo a un alto cargo de una institución aragonesa que decía que, si de todo aquello —la presentación de GS— no salía nada, como algunos ya íbamos diciendo, ya podía dimitir todo el Gobierno.

No ha salido nada y, por supuesto, no ha dimitido nadie.