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lunes, 8 de junio de 2026

La revolución que no reparte: Inteligencia artificial y mercado de trabajo.

Un estudio publicado en noviembre de 2025 por el Servicio Público de Empleo Estatal —elaborado por economistas de Analistas Financieros Internacionales— cifra en 11,2 millones los trabajadores españoles empleados en ocupaciones altamente expuestas a la automatización por inteligencia artificial. Casi el 45% de los ocupados. En Aragón, el porcentaje ronda el 40%, lo que equivale a unos 250.000 puestos de trabajo. El dato ha aparecido hoy mismo en las páginas de El Periódico de Aragón. No es una proyección apocalíptica, aunque lo parezca: es la estimación oficial del organismo público responsable del empleo en España, con metodología académica contrastada y respaldo bibliográfico del FMI, la OCDE y el Banco Central Europeo.

La cifra merece atención, desde luego. Pero más atención merece aún la pregunta que rara vez forma parte del debate público: ¿quién se queda con el excedente que genera esta transformación?

Cada novedad tecnológica lleva implícita la promesa de compensación: la electricidad destruyó unos empleos y creó otros; la informática destruyó unos empleos y creó otros; la robótica industrial destruyó empleos y creó otros. La inteligencia artificial, se dice, no será diferente: destruirá algunos empleos y creará otros que aún no somos capaces de imaginar. El mercado lo resolverá. La formación lo resolverá. La adaptación lo resolverá.

miércoles, 15 de octubre de 2025

Conversaciones en el Café: Inteligencia artificial y capitalismo en el siglo XXI

En la mesa más apartada del viejo café discutíamos acerca de la viabilidad del modelo capitalista de sociedad, el único, dije al introducir el tema, que ha sobrevivido al convulso siglo XX. Alguien aventuró que el modelo chino también lo había hecho y de forma espectacular, para admitir, después de una breve disputa, que China es un país tan capitalista como Estados Unidos. Su economía funciona con lógica de mercado, aunque el país esté gobernado por un régimen de partido único que mantiene, por conveniencia política, la etiqueta comunista.