La inteligencia artificial
afectará al 40 % de los
empleos en todo el mundo, según un informe publicado por el Fondo
Monetario Internacional en enero de 2024. Ese proceso ya ha empezado y no va a
detenerse, mientras la mayoría sigue sin tener la menor idea de cómo
funciona esta tecnología. Es cierto que algo similar ha ocurrido, aunque en menor medida,
con muchas otras herramientas que usamos a diario: su funcionamiento es opaco
para casi todos, y su adopción ha supuesto en más de una
ocasión la transformación —y también la desaparición— de empleos
existentes. Sin embargo, esta vez el impacto será más profundo y acelerado.