Mostrando entradas con la etiqueta pasado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pasado. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de diciembre de 2025

El cambio que no para: por qué el mundo de hoy no se parece al de hace veinte años.

 

Hay gente, sobre todo entre los mayores de 60 años, que considera necesario comparar, desfavorablemente, lo que pasa ahora con lo que pasaba en ‘sus’ tiempos. Y es verdad que las cosas han cambiado, seguramente más de lo que en ‘sus’ tiempos habían cambiado las cosas en relación con los tiempos de sus padres o de sus abuelos. El cambio, tal como lo experimentamos en la actualidad, tiene, sin embargo, características propias. Es un cambio con un componente claramente antropogénica, no viene impuesto por una civilización extraña en busca de recursos, como les pasó a los pueblos colonizados por europeos en el resto del mundo en los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, sino por un progreso científico, acelerado a partir del siglo XVII, cuyos efectos —sanidad, tecnología, energía— se manifestaron con claridad en el siglo XX. Este progreso permitió, entre otras cosas, un extraordinario crecimiento de la población, a pesar de ser el siglo con mayores pérdidas humanas a causa de las guerras. Por otra parte, los cambios experimentados por nuestros padres y abuelos eran generacionales. Ahora el cambio es frenético, hasta el punto de que resulta difícil reconocer el mundo de hoy en el de hace solo diez o veinte años.

jueves, 6 de junio de 2024

Evolución

Los computadores irrumpieron en nuestras vidas, como herramientas imprescindibles,
antes de pasar a ser artilugios de gran consumo, a finales de los años 80 y durante los
años 90 del pasado siglo. Durante un corto espacio de tiempo tuvimos la impresión de
que se trataba de una tecnología que podríamos, si no controlar, al menos
comprender. No fue así. Pronto supimos de la existencia de los microprocesadores
que gobernaban el conjunto y que eran auténticas cajas negras, al menos para
nosotros. Lenguajes de alto nivel, intérpretes y compiladores y, en última instancia,
aplicaciones elaboradas para resolver los más diversos problemas, nos alejaron cada
vez más de los arcanos de las máquinas y nos vimos compelidos a tratar, sólo, con la
superficie de aquellos extraordinarios aparatos.

martes, 9 de enero de 2024

AI (¡Ay!)



 Hace muchos años, unos cuarenta, en un aula informática, improvisada con algunas de las máquinas que constituían la primera generación de computadores personales que aterrizó en España, ATARI, COMMODORE, HP y algún otro que no recuerdo, explicábamos a un grupo de profesoras, la mayoría o casi todas monjas, de Barbastro, el funcionamiento, sencillo, y las posibilidades, pocas, de la computación de la época. Con aquellos aparatos aún tenía uno la impresión de que controlaba algo de lo que pasaba en la pantalla porque el chisme era incapaz de hacer nada sin recibir instrucciones precisas.