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domingo, 3 de mayo de 2026

Hacia la salida

El final de la vida tiene casi inevitablemente un prólogo, más o menos largo, en el que se hacen visibles una serie de fenómenos que delatan una retirada progresiva de los apoyos con los que uno ha contado, o creído contar, durante la mayor parte de la vida. Apoyos que parecían sólidos —salud, relaciones, rol social, capacidades físicas e intelectuales, reconocimiento, incluso la ilusión de control— van desprendiéndose uno a uno, a veces con irritante lentitud, otras con sorprendente brusquedad. Es como si el escenario se fuera vaciando mientras el actor principal sigue en escena, cada vez más solo bajo una luz cada vez más tenue.

En ese prólogo se erosiona el tejido humano y con él se pierde la tribu. Cada persona que muere o desaparece se lleva consigo una versión de uno mismo, que existía sólo en esa relación, y también una parcela del pasado que ya no tiene testigos. Queda un recuerdo sin interlocutor, y ese recuerdo —sin contraste, sin réplica, sin archivo vivo— envejece de otro modo.

viernes, 23 de agosto de 2024

Feliz cumpleaños.

Envejecer es, en el mejor de los casos, incómodo. Envejecer con problemas de movilidad aún más. Con alguna enfermedad grave, un tumor en la vejiga por ejemplo, las molestias pueden alcanzar proporciones considerables. No obstante, la vida puede seguir siendo interesante. Y los 71 años un observatorio privilegiado, tanto de lo acontecido como de lo que está por venir. Un lugar desde el que mirar al mundo con una cierta distancia, compatible con la sensación de 'déjà vu'. También con la de que, cuando las cosas se pongan mal y haya que pedir la cuenta, la salida no será sino la lógica e inevitable consecuencia de haber llegado al final del camino.

martes, 30 de enero de 2024

Coplas. Jorge Manrique



Recuerde el alma dormida, 

avive el seso e despierte 
contemplando 
cómo se pasa la vida, 
cómo se viene la muerte 
tan callando; 
cuán presto se va el placer, 
cómo, después de acordado, 
da dolor; 
cómo, a nuestro parecer, 
cualquiera tiempo pasado 
fue mejor. 

  

lunes, 18 de septiembre de 2023

¿A qué se parece la vida?

El transcurso de la vida, metafóricamente hablando, podría asimilarse al movimiento a través del interior de dos conos unidos por sus bases. Una figura fácil de imaginar, mantenida en posición vertical por un eje que pasa por los vértices.

Uno entra en la vida por el vértice superior, para encontrarse con un panorama más bien limitado. Algo que anticipa una vida dedicada al descubrimiento constante. Se vive, durante un tiempo, en los primeros y estrechos círculos de la parte superior de este cono, rodeado —en condiciones normales— de unos niveles de protección que ayudan a llegar al año diez y sucesivos, hasta alcanzar niveles de autonomía suficientes.

Se permanecerá en el cono superior, girando en espiral hacia la base, durante unos cuarenta años. También con suerte. Se puede salir antes, voluntariamente o por causas externas, pero es prácticamente imposible mantenerse más tiempo en las condiciones exigidas por este cono, y totalmente imposible rectificar el sentido de la marcha y volver a subir.

jueves, 25 de mayo de 2023

1953

El tiempo pasa más deprisa a los 70 años que a los 20 por la sencilla razón de que, inconscientemente, comparamos cada intervalo de tiempo con el tiempo vivido o del que tenemos memoria. También porque a los 20 no solemos albergar muchas dudas acerca de que después del año en curso vendrá otro, y otro después y eso hace que veamos con cierta indiferencia el paso del tiempo. Indiferencia que va desapareciendo y que, en torno a los 70 años, se transforma en algo ligeramente parecido a la angustia. A los 70 uno está, le guste o no, en la recta final de la vida, y es mejor hacerse a la idea y llevarlo con paciencia y resignación. O con orgullo y satisfacción, como diría aquél

lunes, 8 de enero de 2018

Problemas

El 14 de julio me encontraron un cáncer en la vejiga. Fue gracias a una revisión de próstata en una clínica privada, a la que acudí después de llevar más de un año esperando que me llamaran de la Seguridad Social. Cuando reclamé por escrito me dijeron —también por escrito— que mi caso no estaba clasificado como urgente. No sé qué es lo que considerarán urgente.