miércoles, 26 de octubre de 2016

Apertura del curso 2016 en la UNED de Barbastro. Discurso del Director.

 Bienvenidos a este acto que tiene lugar regularmente en el mes de octubre de cada año y que, como todos los actos de carácter más bien protocolario, puede, ocasionalmente, parecer prescindible y no les voy a ocultar que esa sensación, la de que es prescindible, me invade casi todos los años. Pero, sin embargo yo creo que son varios los motivos que aconsejan reproducir, año tras año, en este y en todos los centros de esta Universidad, el acto de apertura de curso. En primer lugar la Universidad, donde se crea, se conserva y se difunde conocimiento, es un lugar propicio para las solemnidades y la apertura de curso es un acto tradicionalmente solemne. Por otra parte, es esta una ocasión y esto también me parece importante, para dar cuenta, aunque sea de forma somera, de la actividad desarrollada por el Centro durante el pasado curso. 

martes, 4 de octubre de 2016

Despedida laboral. UNED Barbastro

 La jubilación de Miguel es la tercera de las que se producen por razones de edad y la primera de uno de los dos trabajadores que empezaron, empezamos, esta aventura en el verano de 1983. La UNED de Barbastro ha cumplido, pues 33 años y tres meses, que es también el tiempo que lleva Miguel en la institución.

Miguel ha tenido la “suerte” de formar parte de la casa en una etapa de continuo crecimiento, en una época en la que el crecimiento ha sido una especie de obligación para cualquier ente o empresa y en general para cualquier economía. Una etapa en la que crecer ha sido, además,  relativamente sencillo porque empezamos de cero y las otras alternativas, permanecer como estábamos o ir hacia abajo, sencillamente no existían y como no existían, no nos las planteamos.

martes, 20 de septiembre de 2016

en la despedida de María Jesús y Ángel (Huesca, cerca de la Carbonería, septiembre 2016)

 

Hablar aquí de María Jesús y de Ángel es fácil. Nada de lo que yo pueda decir va a modificar vuestra opinión sobre ellos, pero creo que algo hay que decir.

La relación entre la UNED de Barbastro y María Jesús se ha prolongado a lo largo de treinta y tres años, y lo que en la UNED se ha hecho —y lo que la UNED ha significado en relación con el arte, entendido como compromiso social, como manifestación de la belleza y de la capacidad humana para expresarse mediante ella— no hubiera sido posible sin ella y sin otra persona también tristemente desaparecida, la entonces secretaria, Gloria Moreno.

Su compromiso y su interés por acercar el arte a la gente más joven y por despertar su curiosidad hicieron que la sala de exposiciones de la UNED estuviera siempre repleta de estudiantes.

Ángel era un matemático raro, valga la redundancia. De esos que se empeñan en que, para resolver la ecuación de segundo grado, hay que completar cuadrados y no recurrir a la clásica —y, por otra parte, comodísima— formulita. De los que creen que hay que pensar y que, antes de hacer las cosas, hay que saber por qué se hacen.

Era un hombre preocupado por la pedagogía y por entender el mundo en el que vivía.

Con los dos ha mantenido la UNED una fructífera relación a lo largo de los años. Pero María Jesús y Ángel tenían una capacidad extraordinaria: la de convertir en amigos a la gente con la que trabajaban y colaboraban.

Por eso, una relación cuya manifestación física terminó con el desgraciado accidente de la noche del martes seguirá durante mucho tiempo en la memoria de los muchos amigos que dejan.

Descansen en paz.


sábado, 23 de julio de 2016

sábado, 5 de marzo de 2016

Así lo veo yo (con perdón)

En una semana pueden ocurrir, como de hecho están ocurriendo en esta, muchas cosas. Cosas que configurarán el futuro en formas que seguramente ahora no sospechamos y cosas que son una consecuencia, que ahora parece  inevitable, de acontecimientos del pasado. La civilización, que hemos construido en poco más de un millón de años de los más de 4000 que tiene el planeta que habitamos, ha alcanzado niveles de complejidad tales que hacen cada vez más difícil la tarea del analista político, el experto en casi todo o el simple enteradillo de barra de bar que, más o menos, suelen tener el mismo éxito en sus predicciones. Pero ya casi nadie se sorprende de nada y todo el mundo les da a los pronósticos, ya sean sobre la evolución del clima, la economía o la política española o estadounidense, el valor que tienen, escaso, sin exigir mayores responsabilidades a sus autores. De la misma manera los políticos pueden sostener o pretender que sostienen, en cualquier momento, posiciones inamovibles que serán modificadas sin que nadie aprecie en ello más que la necesaria flexibilidad ante una situación y unos supuestos que cambian con desconcertante celeridad. En este entorno, cualquiera, como yo que no soy analista ni paso por experto en nada, puede permitirse especular sobre lo que va a ocurrir en las próximas semanas o meses. Por ejemplo, si alguien, no es el caso, me preguntara, yo diría que no habrá nuevas elecciones y que el próximo presidente del gobierno, aunque quizá no por mucho tiempo, será Sánchez y que lo será con el apoyo explícito de Ciudadanos y el implícito de Podemos, que no puede arriesgarse a someter a evaluación pública la tosquedad exhibida por su líder en la pasada sesión de investidura. Y si no es así será de cualquier otra manera, pero creo que considerarán y si es el caso, ensayarán todas las opciones posibles para evitar unas nuevas elecciones que, de momento y por unos días al menos, les dejarán sin los sillones y los privilegios que apenas han empezado a disfrutar. Por si hubiera alguna duda ya han dejado claro, unos y otros, que están dispuestos a prescindir de sus proclamados principios, en el mejor estilo marxista, de Groucho Marx, sin el menor escrúpulo con tal de seguir en el poder o alcanzarlo. Mientras escribo esto me llega la noticia de que la segunda votación ha dejado las cosas como estaban y que Podemos ha mantenido su negativa a apoyar a Sánchez tal como estaba previsto. Bueno, no importa. Quedan dos meses antes de que se disuelva el parlamento. Ya veremos qué pasa de aquí a entonces pero si yo fuera uno de ellos, de los que tienen que buscar una salida a esta situación, procuraría solucionarlo antes y evitar, en todo caso, unas nuevas elecciones. La gente está harta de discursos vacíos, de insultos y descalificaciones de ida y vuelta y del poco edificante espectáculo de lo que, cada vez más, se presenta como una descarnada lucha por el poder y nada más y puede acabar abominando de esta forma de hacer política pero no para sustituirla por el modelo de democracia ateniense, por ejemplo, en el que los gobernantes se elegían por sorteo y que no es más irracional que el que tenemos ahora, sino por algo peor, no sólo que el modelo ateniense sino incluso y ya es decir, que el actual. Ya ha pasado antes. 

(Enviado a ECA)

sábado, 9 de enero de 2016

Sigue el 'buen' tiempo

Parece una visión del infierno pero, de momento,  no es más la imagen de una proyección del mapa terrestre en la que se han destacado las temperaturas de superficie a las 10 de la mañana. Únicamente las pequeñas manchas moradas en Siberia, Groenlandia o el norte de Canadá (que representan temperaturas por debajo de los -20ºC) nos recuerdan que aún existe, en algún lugar, algo parecido al invierno.