Newton dijo algo así
como que se sentía como un chiquillo que iba recogiendo por la playa alguna
concha de conocimiento mientras tenía ante sí el océano de todo lo que
desconocía. El hombre común, cosa que Newton no era, no suele ser consciente de
su ignorancia pero aún así es raro que quien mira al cielo en una noche
estrellada no se pregunte por el origen y el destino de lo que está viendo. Por
eso hemos construido teorías y modelos y hemos ideado explicaciones para
intentar comprender el mundo que nos rodea y predecir su evolución futura. Por
ahora las grandes cuestiones siguen siendo un misterio y hoy quiero elucubrar
un poco acerca de algunas de esas cuestiones, no de fenómenos cotidianos que
puedan explicarse con ayuda de las leyes de la mecánica clásica y algunas
simplificaciones no excesivamente gravosas para el necesario rigor científico, ni
tampoco de física recreativa sino de otros fenómenos situados en la frontera y
más allá de lo que podemos explicar. Cosas sobre las que podemos especular sin
temor, al menos a corto plazo, de que la evidencia experimental vaya a contradecirnos.
Es hablar, casi, de ciencia ficción.
jueves, 12 de junio de 2014
domingo, 8 de junio de 2014
Diálogos para besugos II. Votando.
- Buenos días. ¿Es aquí donde se vota al PP?
- No, señor.
- ¿Y al PSOE?
- ¿Va a votar al PSOE?
- Desde luego que no. ¿Por quién me ha tomado?
- Pues para votar al PP tiene que ir a aquella
mesa de allí.
- ¿Al PP? Ni loco.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)