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miércoles, 12 de agosto de 2015

Los años de descubrimiento

Yo tuve la suerte de poder dedicarme a estudiar, oficialmente y a tiempo completo, durante 21 años, desde los 4 hasta los 25. Pude, pero no fue eso lo que hice. O no solo eso, aunque durante estos años, el marco general de la vida fue casi siempre la escuela, el instituto y la universidad. He aquí una parte de la historia. 

De los años anteriores a la escuela conservo pocos recuerdos. Alguno más de mi año de parvulario, con Sor Guadalupe en el colegio de San Vicente, y bastantes más de los cinco que pasé en los Escolapios. Allí coincidí con uno de esos amigos que te duran toda la vida, aprendí muchas cosas de memoria, me harté de multiplicaciones y divisiones largas y de raíces cuadradas, y descubrí que algunos curas eran mejores que otros. De los Escolapios fui a Madrid, donde cursé dos años de bachillerato y me arreglaron algún problema de movilidad que me complicaba la vida, para pasar después al Instituto Laboral que había en Barbastro a cursar tercero de bachillerato.