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domingo, 1 de octubre de 2017

Mala suerte

La deuda per cápita en Cataluña en 2016, superior a los 10.000 euros, no solo triplicaba la andaluza sino que superaba en más de mil euros a la siguiente más elevada, la de la Comunidad Valenciana, a la que casi doblaba en términos absolutos. No parece razonable, ni puede atribuirse únicamente a decisiones de gasto autonómico. Cabe sospechar —sin necesidad de teorías conspirativas— que algo tiene que ver en ello el sistema de financiación, que penaliza a las comunidades que aportan más de lo que reciben y premia a las que, en términos netos, reciben sin aportar en igual medida.

miércoles, 30 de abril de 2014

Somos los primeros

...Termino resumiendo la posición de nuestro país en pocas cifras. España ha situado otra vez tres entre los 8 primeros del mundo. Podemos presumir de tener 7  entre los 50, y 10 entre la élite de los 100 grandes.
Ni Francia, ni Italia, ni los países nórdicos, ni Japón, ni Estados Unidos, ningún otro país puede presentar un balance semejante. Como decía ayer en twitter, nos sobran motivos para sentirnos orgullosos. José C. Capel en El Pais.

¿Centros de investigación en la lucha contra el cáncer? No. ¿Universidades? Tampoco. Creo que no tenemos ninguna entre las 200 primeras. Nuestro esforzado corresponsal, que dice no entender muy bien como se ha elaborado una lista que ha apeado del primer puesto a un restaurante catalán para dárselo a uno danés, habla de cocineros, de cocineros y de restaurantes. Supongo que este será uno de los indicadores que maneja el Sr. Guindos para anunciar, con más voluntad que gracia, la inminente recuperación de los índices de crecimiento. 

jueves, 11 de octubre de 2012

Politica de circo o el circo de la política.

La diferencia entre una genuina representación teatral y el circo, este, es que aquí el escenario ocupa todo el patio de butacas y uno acaba participando en la representación, normalmente como apaleado figurante y después de haber pagado la entrada, le guste o no. Como en todos los circos, al menos los de antes, aquí también cuentan, una y otra vez, los mismos chistes con más o menos gracia. Wert, por ejemplo, no tiene gracia a pesar de su aspecto de comediante. Rubalcaba tampoco,  Rajoy, Guindos y Montoro no son nada del otro mundo como payasos, pero el chiste de la senda del crecimiento, que según ellos retomaremos al año que viene, es bastante bueno aunque no sea original. Zapatero y Salgado ya lo contaron en 2008, 2009, 2010 y 2011.


sábado, 28 de abril de 2012

Nublado, con riesgo de tormentas...

La prima de riesgo –el diferencial con el bono alemán- pone en aprietos al gobierno que cada vez tiene más dificultades para colocar sus bonos –deuda pública- y pagar sus muchos gastos. Para hacer frente a los vencimientos de la deuda, requisito imprescindible para seguir endeudándose más y más, el gobierno reduce el gasto social y aumenta los impuestos, en abierta contradicción con sus promesas electorales. Así, un gobierno  elegido para salvaguardar conquistas sociales y privilegios que se consideraban imprescriptibles y que se suponían amenazados por la incapacidad del gobierno anterior, se ampara ahora en voluntades ajenas y en la herencia recibida para cercenar cada vez más esos derechos con el inefable argumento de que es la única forma de garantizarlos en el futuro. Mientras tanto el número de parados en España ha roto, una tras otra, todas las barreras sicológicas. Hemos pasado de los cuatro millones, cifra que parecía anunciar el apocalipsis, a los cinco millones y probablemente no tardaremos en llegar a los seis pero, eso sí, el gobierno, el ministro Guindos, al menos, cree que no llegaremos al 25% que, por cierto, es el nivel máximo que alcanzó en Estados Unidos durante la Gran Depresión,  aunque estemos ya en el 24 y pico y Rajoy acabe de admitir, cualquiera sabe con que base, que esta legislatura generará medio millón de nuevos desempleados. Ni la coherencia entre los discursos ni, por supuesto, la verdad –la única que podrían decir, si tuvieran algún interés, es que no tienen la menor idea de por donde les llega el aire ahora ni, mucho menos, por donde les va a soplar en los próximos meses- juegan ningún papel en la política actual. Lo único que les interesaba, a los del PP, como, en su momento, a los del PSOE, era llegar, como fuera, al poder aprovechando la mala, malísima, coyuntura económica y las sonadas meteduras de pata del gobierno anterior. Todas sus promesas electorales, incluso las compatibles con su ideología como la de no subir impuestos se han quedado en nada, como era de esperar, pero el poder que buscaban ya lo tienen, salvo imprevistos, por un largo período de tiempo. Un poder que utilizarán, en primer lugar, en su propio beneficio –la raison d'être de cualquier gobierno es, en primerísimo lugar, la transferencia de recursos de los gobernados hacia los gobernantes-, en segundo lugar en beneficio de los intereses que representan que son los de los bancos y el gran capital financiero internacional, la iglesia católica, cuando les conviene y determinadas oligarquías de la derecha tradicional y finalmente y alterando el orden de sus propias prioridades, para intentar que las cosas no le vayan, a la gente, tan mal como para poner en peligro su permanencia en el poder.

sábado, 14 de abril de 2012

Charlando con Rubén

Llevo casi un mes sin escribir aquí y así hubiera seguido por algún tiempo si no me hubiera llamado mi amigo Rubén, con el que, por cierto, nos hemos visto las caras por primera vez gracias a Skype.

Ha entrado —me ha dicho— varias veces para ver si tenía algo que decir sobre el contencioso —él ha utilizado una de esas palabras argentinas, tan descriptivas, que ahora mismo no recuerdo— a propósito del petróleo argentino que, según él, está indebidamente en manos españolas.

lunes, 16 de enero de 2012

Yo sé, yo sé la manera…


Función exponencial

Los españoles estamos de suerte. Casi todos nuestros políticos pretenden saber cómo salir —o cómo sacarnos— del extraordinario carajal en el que estamos metidos.

El primero que se manifestó en ese sentido fue el Sr. Rubalcaba, entonces candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno y ahora a la secretaría general de su partido, quien en campaña electoral dijo que sabía exactamente lo que había que hacer para salir de la crisis.

Esta afirmación fue recibida con cierto escepticismo —no del todo injustificado—, por venir de un hombre cuyo partido llevaba más de siete años al frente del Gobierno, en el que él mismo había tenido, hasta fecha muy reciente, responsabilidades de primer nivel.