domingo, 12 de diciembre de 2010
Epílogo (Эпилог)
Muchas gracias a todos los que hayáis tenido la paciencia de acompañarnos siguiendo esta historia a través de Internet. Escribirla y recibir vuestros mensajes por correo o a través de los comentarios del blog ha sido, quizá, la parte más gratificante de la experiencia.
Hasta siempre.
sábado, 11 de diciembre de 2010
La fiesta de despedida y la embajada (S)
jueves, 9 de diciembre de 2010
Atrapados en Kiev.
Esta mañana, justo después de la llamada de Mila, me decía S. que habría que cambiar el nombre del blog y llamarlo Atrapados en Kiev, en lugar de Otoño en Kiev.
Cuando estábamos esperando la llamada para ir a la embajada —para lo que suponíamos que iba a ser la última gestión, obtener el visado—, nos ha dicho Mila que los pasaportes de las chicas, que supuestamente salieron ayer de la fábrica, no habían llegado.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Preparando la vuelta a casa
Como aquí es casi imposible pasar un día sin un problema u otro, ayer nos llamó Mila, a la que habían llamado los del apartamento para decirle que teníamos que irnos el viernes a otro, de cuatro habitaciones -sic- en la quinta puñeta porque el nuestro lo tenían alquilado a otros a partir del día 10. Un par de empleados del dueño han estado, efectivamente, esta tarde en el apartamento con esa pretensión en un momento en que estábamos solos N y yo. Aunque la cosa ha empezado bastante mal y tanto ellos como yo hemos levantado algo la voz, finalmente hemos llegado a una solución de compromiso que consiste en que nos quedamos hasta el 11 a las 12. En realidad a ellos les ha parecido un compromiso pero esa era precisamente la fecha y hora en que teníamos pensado marcharnos, así que todos contentos. Parte del éxito de la negociación hay que atribuírselo a N que ha dejado en su diario esta versión del incidente:
Apostillando. Martes 7 de diciembre (S)
Hoy tenemos que volver al Ministerio de Justicia para apostillar la sentencia y los certificados de nacimiento. Parece un trámite sencillo, pero, claro, no lo es.
El cielo está gris, aunque llueve poco. Las calles están casi ya limpias de nieve. En nuestro balcón, el suelo y el banco de madera están cubiertos de una delgada capa de hielo.
martes, 7 de diciembre de 2010
Empieza la ¿última? semana
Hoy hemos ido al Ministerio de Justicia a apostillar la sentencia que nos dieron el viernes. Apostillar, según el DRAE, es poner apostillas que son, según el mismo diccionario, acotaciones que comentan, interpretan o complementan un texto, algo que no necesitábamos en absoluto, porque para nosotros la sentencia se comentaba a sí misma: era fácil de interpretar y no requería ningún complemento.
lunes, 6 de diciembre de 2010
Sábado y Domingo (4 y 5 de diciembre)
Supongo que no lo habrán hecho por hacerle un favor al Gobierno, pero los controladores se lo han puesto a José Luis Rodríguez Zapatero como cuentan que se las ponían a Felipe II. Supongo que las perdices que debía cazar sin mesura a pesar de la gota.
Una huelga salvaje, organizada por un colectivo cuyos miembros cobran mucho más del doble de lo que cobran los funcionarios mejor pagados de España —presidente del Gobierno incluido— y justo antes de empezar un puente como el de la Constitución, no es algo que un Gobierno acosado por la crisis y por las encuestas como el actual pueda dejar pasar como en otras ocasiones.
sábado, 4 de diciembre de 2010
Segunda y última etapa. Segundo día (S)
Hoy nos notifican la sentencia.
Salimos del nuevo apartamento, en el número 9 de la misma calle, y esperamos a T., que nos va a llevar al juzgado. Ayer nevó y todavía queda nieve. Hace frío, bastante.
Aparece el coche de T., con pinta de haber dormido al raso. Cuando pasamos el puente sobre el Dniéper, el barrillo que nos lanzan los otros coches se está quedando helado; el agua del limpiaparabrisas también está helada y casi no se ve. Tania para de cuando en cuando y echa un poco de agua de una botella que lleva en el coche, pero lo más emocionante es cuando lo hace sin parar, en medio del tráfico y con el cristal casi opaco. La verdad es que esta chica conduce muy bien.
viernes, 3 de diciembre de 2010
Segunda y última etapa. Primer día
jueves, 2 de diciembre de 2010
Alguna foto
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Llegada a Ucrania
martes, 30 de noviembre de 2010
sábado, 27 de noviembre de 2010
Preparando la vuelta (a Ucrania)
martes, 23 de noviembre de 2010
Desde Kiev: Vigésimo día (S)
Último día, de momento. Llueve bastante.
Hay poco que hacer: recoger, cambiar dinero para pagar el apartamento y comer con Mila y la traductora de la asociación para concretar lo que hay que hacer a la vuelta, el 1 de diciembre, que no es poco.
Aunque no he repasado estas crónicas —narradas en tono periodístico rápido, sin revisar ni pulir—, creo que me he detenido en lo negativo y, acaso, he podido dar una visión excesivamente gris de este pedazo de Kiev que he recorrido.
lunes, 22 de noviembre de 2010
Desde Kiev: El Juicio. Lunes 22 (S)
Hemos dormido poco.
La pequeña dice que está preocupada. Tiene miedo, dice, de que la juez no la deje ir a España. La mayor tampoco podía dormir.
Salimos para el juzgado. N. no viene porque el juicio es a puerta cerrada.
sábado, 20 de noviembre de 2010
Desde Kiev: jueves 18 (S.)
Hoy también hay niebla, quizá algo más tenue que la de ayer.
Al otro lado de la calle me esperan para ir, otra vez, a los registros y al juzgado, hasta donde hay un buen trecho. Cruzamos el puente sobre el Dniéper, que parece no acabar nunca, aunque vamos por el lado bueno. En dirección contraria, hacia el centro de Kiev, hay, como siempre, un atasco monumental.
viernes, 19 de noviembre de 2010
Decimosexto día
Desde Kiev: miércoles 17. (S)
Hoy también ha sido un día ajetreado.
De las notificaciones en el DA —Departamento de Adopción— se ha encargado Mila y después hemos comido con ella en el restaurante que hay debajo de casa, al que ya me he referido en alguna ocasión. Es un lugar agradable en el que nos encontramos a veces —hoy, por ejemplo— con la notaria, que nos saluda y a la que deseamos buen apetito, que así se dice aquí: appetit, más o menos. Hay bastantes palabras parecidas. El ucraniano es un idioma suave, sonoro, bastante agradable.
Decimoquinto día
jueves, 18 de noviembre de 2010
Desde Kiev: lunes 14 y martes 15. (S)
La mañana del lunes es algo gris. Hoy toca juzgado.
Cuando me estoy poniendo el vestido que me he traído para estas ocasiones, discreto y sobrio, recuerdo a Pepe Isbert en una película de Luis García Berlanga, cuando arreglaba la corbata de su yerno, que iba a pedir plaza de verdugo, y le explicaba que a los edificios administrativos hay que ir siempre correctos y aseados.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Decimocuarto día.
Decimotercer día
Ayer volví a ver en TVE algún fragmento de La pequeña Lola, una película de Bertrand Tavernier rodada en 2004, que cuenta la odisea de una pareja de franceses que quieren adoptar un niño y lo buscan desesperadamente por los orfanatos de Camboya.
El tedioso e interminable proceso que allí se describe podría, desde luego, tener alguna similitud con lo que estamos pasando, pero hay importantes matices. Ucrania no es Camboya; las diferencias culturales y políticas con España no son tan grandes y, además, nosotros no hemos ido allí en busca de un niño cualquiera. Nosotros estamos dispuestos a adoptar —mejor dicho, queremos adoptar— a N, que ha pasado ya cinco veranos con nosotros, y a su hermana E, que viene a casa desde hace un año.
lunes, 15 de noviembre de 2010
Duodécimo día
Hoy, lunes, continuamos en tiempo muerto. La jueza se va a tomar el día para estudiar los papeles y alegaciones que le han presentado y mañana -las ha vuelto a citar para las 10 de la mañana- les comunicará si mantiene la fecha del 23 -para el juicio de adopción- o la adelanta, que es lo que pretendemos. Al menos no les ha dicho que no.
A estas horas, 14:45 del día 15, aún no aparece en la Web del parlamento el orden del día de la sesión del día 16, así que aún no es posible saber si van a debatir nuevamente, o no, la cuestión de la moratoria. Por la mañana, antes de ir al juzgado, S, N y Mila han estado con la notaria para extender un poder y le han enseñado el texto aprobado el día 2, por si ella podía aclararles algo sobre su alcance. Después de leerlo les ha dicho que tampoco lo entendía y que, conociendo el percal, podía pasar cualquier cosa. Que es lo que yo suponía.
Segundo fin de semana (S.)
El viernes recogimos a la pequeña en el internado y fuimos a visitar a la mayor en el hospital, todo ello después de hacer una visita al juzgado, donde me enfadé un poco porque la fecha de juicio que nos señalaban me pareció muy remota.
No podemos permitirnos que pasen los días. Esto, con la moratoria sobre nuestras cabezas, es una carrera contra reloj.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Noveno día
Hoy ha sido otro día movido.
A primera hora de la mañana, una de las inspectoras que están interviniendo en este proceso —la que se parece a Sofía Loren— se ha entrevistado con la jueza para intentar convencerla de que adelantara el juicio y de que recibiera, unas horas después, a Mila. No ha conseguido lo primero, aunque sí lo segundo.