Una mujer, indignada con las autoridades catalanas, decía en televisión que se había sentido, con el apagón, como en la prehistoria. Aunque no era muy joven, no es probable que supiera —al menos de primera mano— cómo se vivía en la prehistoria, pero no se puede descartar, tal como están las cosas, que ella, o sus hijos, tengan en el futuro alguna experiencia más duradera de lo que es vivir sin electricidad.
viernes, 12 de marzo de 2010
Renovables
Como todavía hay gente que sigue creyendo —en contra de toda evidencia— que una eventual escasez de combustibles fósiles podrá ser fácilmente compensada por las energías llamadas renovables (el viento, el sol, las mareas u otras), he traído a colación el gráfico adjunto, tomado de The Oil Drum, para hacer patente, una vez más, que la posibilidad de que eso ocurra es muy remota.
martes, 9 de marzo de 2010
Pico de Petróleo (IV)
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domingo, 7 de marzo de 2010
Si bebes, no conduzcas.
He tenido ocasión de ver, cosas del zapeo, un par de intervenciones de dirigentes del Partido Popular, concretamente su presidente, el Sr. Rajoy, y su secretaria general, la Sra. Cospedal, en un acto organizado con motivo del 30 aniversario de las juventudes de ese partido.
En ambos casos se han sentido en la necesidad de manifestar su apoyo, incondicional, al presidente saliente, un tal Uriarte, famoso por haber sido sorprendido, tras un accidente de automóvil, con una tasa de alcohol en sangre más elevada que la permitida por la legislación vigente.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Pico de Petróleo (III)
martes, 2 de marzo de 2010
Colaborando
La percepción que la gente tiene de la situación económica depende de cómo le vaya, y no al revés; es decir, que a uno no le van, objetivamente —y al menos en principio—, las cosas bien o mal en función de si ve el mundo que le rodea con optimismo o con pesimismo.
Tampoco parece muy probable que vaya a tener mucho efecto una campaña como la puesta en marcha por unos cuantos políticos y entidades de variado pelaje, en la que se incita al personal a trabajar, todos juntos, por la recuperación y, de paso, a compartir, a través de Internet, historias edificantes y de superación del estilo de las que podíamos leer en las Vidas de santos de la posguerra española. Al menos, no en magnitudes como el valor de la deuda, el nivel de desempleo o el precio del petróleo.
sábado, 27 de febrero de 2010
El milagro del hidrógeno
lunes, 22 de febrero de 2010
A propósito de la deuda
El gráfico aparece publicado en http://marketsandbeyond.blogspot.com/ sin comentarios, por Pascual Morin.
Origen de los datos: Bank for International Settlements
Celtiberia Show (*)
No sé quién le escribe los discursos a este hombre ni cuánto cobra, pero yo lo haría mucho mejor y más barato. Cualquiera lo haría mejor.
Además, ¿a qué viene pedir ayuda ahora? ¿No íbamos a salir de la crisis en seis meses y a crear empleo a final de año? Pues mejor que se quede con todo el mérito y que Mariano Rajoy se fastidie, que al año que viene hay elecciones.
domingo, 21 de febrero de 2010
Energía y tecnología
John Michael Greer
The Archdruid Report (February 17 2010)
Complejidad y futuro
Modificar las reglas del juego financiero —elevar a 100 el coeficiente de caja, por ejemplo— puede parecer una medida imprescindible, pero sus consecuencias en otros campos de la economía real son impredecibles y se presumen —porque así interesa— catastróficas.
martes, 16 de febrero de 2010
Arenas bituminosas... ¿una solución?
domingo, 14 de febrero de 2010
Revista de Prensa
Dos noticias sobre Aragón en El País de hoy.
Una: el conflicto que enfrenta a los obispos de Barbastro y Lérida —y, de rebote, a los gobiernos aragonés y catalán— a propósito de 112 obras de arte de las iglesias de la Franja que el obispo de Lérida tenía, supuestamente, en depósito y ahora no quiere devolver ni —y esto es literal— aunque se lo diga el Papa.
Y dos: el exdirector de la Guardia Civil, pillado con ambas manos en la hucha cuando lo iban a nombrar ministro, que, una vez cumplida su condena, se queda con un piso de más de 200 m² en el corazón de Paris, una casa en las Antillas francesas y diez millones de euros procedentes de la hucha en cuestión.
viernes, 12 de febrero de 2010
La leyenda negra
El pico de petróleo en la prensa (II)
martes, 9 de febrero de 2010
El pico de petróleo en la prensa (I)
sábado, 6 de febrero de 2010
A modo de justificación
Alguna vez recibo correos de lectores —en general amables, aunque discrepantes— que señalan inconsistencias o contradicciones en lo que escribo. El último mensaje que he leído me preguntaba, con cierta ironía, qué demonios saco de difundir una visión tan pesimista de la política y, según él, de la vida en general.
La respuesta es sencilla: no saco nada. Y lo de “difundir” es una forma de hablar. Por lo que sé, mis textos los leen, de vez en cuando, dos o tres personas que me escriben y media docena que conozco, pero que no comentan nada en público. No tengo contador de visitas, así que ignoro si entra alguien más. En cualquier caso, mi capacidad de “propagación” es tan limitada como mi interés en propagar nada.
También se me reprocha que el blog no permita comentarios. Es cierto, y no es casualidad. Escribo por el placer de escribir, por releerme pasado un tiempo y contrastar mis palabras con la realidad. También para pensar en voz alta sobre cuestiones que me preocupan —la energía, la economía o la política— pero no para entrar en debates interminables. Para discusiones técnicas sobre temas como el peak oil o la reforma monetaria hay excelentes espacios como ASPO o The Oil Drum. Ni la energía ni la economía son mi especialidad, aunque me interesan lo suficiente como para reflexionar libremente sobre ellas.
Aun así, he dejado un correo de contacto. Un blog totalmente ajeno a cualquier forma de retroalimentación me parece contrario al espíritu de Internet. Ahora bien, apenas abro esa cuenta y los mensajes recibidos —siete en total, cuatro de la misma persona— rara vez requieren respuesta. Alguno, eso sí, me ha inspirado un tema.
Es posible que en mis textos haya contradicciones. No pretendo ser un especialista, y la realidad es tan cambiante que mantenerse siempre en un mismo punto de vista no solo es difícil: es, en ocasiones, desaconsejable. Tampoco soy un pesimista todo el día, ni mucho menos un optimista. Simplemente describo las cosas como las veo, sin que el optimismo o el pesimismo jueguen papel alguno.
Otra cosa es que gobiernos, empresarios o prensa consideren necesario contar cuentos diarios para que los inversores no guarden su dinero y la bolsa siga creciendo sin límite. Ese es su problema, y el de una política monetaria global absurda, que nos empuja a sostener un crecimiento continuo e insostenible. Terminará afectándonos a todos, pero no hay nada que yo pueda hacer para evitarlo.
viernes, 5 de febrero de 2010
Dos imágenes...
Las dos imágenes actuales —una tienda de alimentación en una céntrica calle de Madrid, ayer mismo, y una gasolinera abandonada, cuya foto es de hace unos meses (ahora está mucho peor), a pocos kilómetros de Huesca en dirección este— sirven como contraste.
La primera es una metáfora de esta época de abundancia que, aún, estamos disfrutando; la otra, de lo que podría llegar a ocurrir (o de lo que ocurrirá inevitablemente, según cada vez más gente).
Probablemente la gasolinera fue construida sin tener en cuenta, por ejemplo, que había otra muy cerca —poco más de cinco kilómetros— y con mejores accesos, y sus propietarios tuvieron que cerrarla. Pero la imagen es escalofriante y recuerda, sin muchos problemas, alguna de las más famosas películas apocalípticas de ciencia ficción.
lunes, 1 de febrero de 2010
Victory Gardens
viernes, 29 de enero de 2010
Jubilación y pensiones
martes, 26 de enero de 2010
Gestión de riesgos (o algo parecido)
martes, 19 de enero de 2010
Gobierno: innecesario pero inevitable.
La mayor parte de la gente corriente tendría dificultades para contestar si se le preguntara para qué sirve el gobierno. Tampoco tendríamos una respuesta inmediata si la pregunta se la hiciéramos a un ministro, consejero, conseller, diputado o concejal de cualquier administración.



