miércoles, 1 de diciembre de 2010
Llegada a Ucrania
martes, 30 de noviembre de 2010
sábado, 27 de noviembre de 2010
Preparando la vuelta (a Ucrania)
martes, 23 de noviembre de 2010
Desde Kiev: Vigésimo día (S)
Último día, de momento. Llueve bastante.
Hay poco que hacer: recoger, cambiar dinero para pagar el apartamento y comer con Mila y la traductora de la asociación para concretar lo que hay que hacer a la vuelta, el 1 de diciembre, que no es poco.
Aunque no he repasado estas crónicas —narradas en tono periodístico rápido, sin revisar ni pulir—, creo que me he detenido en lo negativo y, acaso, he podido dar una visión excesivamente gris de este pedazo de Kiev que he recorrido.
lunes, 22 de noviembre de 2010
Desde Kiev: El Juicio. Lunes 22 (S)
Hemos dormido poco.
La pequeña dice que está preocupada. Tiene miedo, dice, de que la juez no la deje ir a España. La mayor tampoco podía dormir.
Salimos para el juzgado. N. no viene porque el juicio es a puerta cerrada.
sábado, 20 de noviembre de 2010
Desde Kiev: jueves 18 (S.)
Hoy también hay niebla, quizá algo más tenue que la de ayer.
Al otro lado de la calle me esperan para ir, otra vez, a los registros y al juzgado, hasta donde hay un buen trecho. Cruzamos el puente sobre el Dniéper, que parece no acabar nunca, aunque vamos por el lado bueno. En dirección contraria, hacia el centro de Kiev, hay, como siempre, un atasco monumental.
viernes, 19 de noviembre de 2010
Decimosexto día
Desde Kiev: miércoles 17. (S)
Hoy también ha sido un día ajetreado.
De las notificaciones en el DA —Departamento de Adopción— se ha encargado Mila y después hemos comido con ella en el restaurante que hay debajo de casa, al que ya me he referido en alguna ocasión. Es un lugar agradable en el que nos encontramos a veces —hoy, por ejemplo— con la notaria, que nos saluda y a la que deseamos buen apetito, que así se dice aquí: appetit, más o menos. Hay bastantes palabras parecidas. El ucraniano es un idioma suave, sonoro, bastante agradable.
Decimoquinto día
jueves, 18 de noviembre de 2010
Desde Kiev: lunes 14 y martes 15. (S)
La mañana del lunes es algo gris. Hoy toca juzgado.
Cuando me estoy poniendo el vestido que me he traído para estas ocasiones, discreto y sobrio, recuerdo a Pepe Isbert en una película de Luis García Berlanga, cuando arreglaba la corbata de su yerno, que iba a pedir plaza de verdugo, y le explicaba que a los edificios administrativos hay que ir siempre correctos y aseados.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Decimocuarto día.
Decimotercer día
Ayer volví a ver en TVE algún fragmento de La pequeña Lola, una película de Bertrand Tavernier rodada en 2004, que cuenta la odisea de una pareja de franceses que quieren adoptar un niño y lo buscan desesperadamente por los orfanatos de Camboya.
El tedioso e interminable proceso que allí se describe podría, desde luego, tener alguna similitud con lo que estamos pasando, pero hay importantes matices. Ucrania no es Camboya; las diferencias culturales y políticas con España no son tan grandes y, además, nosotros no hemos ido allí en busca de un niño cualquiera. Nosotros estamos dispuestos a adoptar —mejor dicho, queremos adoptar— a N, que ha pasado ya cinco veranos con nosotros, y a su hermana E, que viene a casa desde hace un año.
lunes, 15 de noviembre de 2010
Duodécimo día
Hoy, lunes, continuamos en tiempo muerto. La jueza se va a tomar el día para estudiar los papeles y alegaciones que le han presentado y mañana -las ha vuelto a citar para las 10 de la mañana- les comunicará si mantiene la fecha del 23 -para el juicio de adopción- o la adelanta, que es lo que pretendemos. Al menos no les ha dicho que no.
A estas horas, 14:45 del día 15, aún no aparece en la Web del parlamento el orden del día de la sesión del día 16, así que aún no es posible saber si van a debatir nuevamente, o no, la cuestión de la moratoria. Por la mañana, antes de ir al juzgado, S, N y Mila han estado con la notaria para extender un poder y le han enseñado el texto aprobado el día 2, por si ella podía aclararles algo sobre su alcance. Después de leerlo les ha dicho que tampoco lo entendía y que, conociendo el percal, podía pasar cualquier cosa. Que es lo que yo suponía.
Segundo fin de semana (S.)
El viernes recogimos a la pequeña en el internado y fuimos a visitar a la mayor en el hospital, todo ello después de hacer una visita al juzgado, donde me enfadé un poco porque la fecha de juicio que nos señalaban me pareció muy remota.
No podemos permitirnos que pasen los días. Esto, con la moratoria sobre nuestras cabezas, es una carrera contra reloj.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Noveno día
Hoy ha sido otro día movido.
A primera hora de la mañana, una de las inspectoras que están interviniendo en este proceso —la que se parece a Sofía Loren— se ha entrevistado con la jueza para intentar convencerla de que adelantara el juicio y de que recibiera, unas horas después, a Mila. No ha conseguido lo primero, aunque sí lo segundo.
Octavo día
Hoy las cosas han ido bien y no tan bien.
El asunto del certificado de Interpol ya está resuelto. Tal y como estaba previsto, ha llegado al Departamento de Adopciones y también los papeles que tenía que firmar la inspectora. Parece que con eso está, salvo complicaciones de última hora, el expediente completo y nosotros esperábamos que se señalara, como fecha de juicio, a más tardar el próximo martes, día 16.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Interludio: sexto y séptimo días
La frenética actividad de los primeros días ha dado paso a un tiempo de espera que S y N han dedicado a intentar montar y desmontar el sofá, tarea para la que los hombres estamos mucho más cualificados, y a recorrer la ciudad. También han acompañado a Mila mientras llevaba a cabo algunos de los últimos trámites antes de que se señale fecha para el juicio, cosa que esperábamos que ocurriera hoy, pero que quizá ocurra mañana.
martes, 9 de noviembre de 2010
Cuarto y quinto días.
En la madrugada del 7 de noviembre —24 de octubre en el calendario juliano, entonces vigente— de 1917, Vladimir Ilyich Lenin llegó al soviet de Petrogrado para encabezar la Revolución de Octubre, segunda y definitiva fase de la revolución bolchevique que había empezado en febrero de ese mismo año…
domingo, 7 de noviembre de 2010
Segundo y tercer días
Ayer tuvimos un día muy ajetreado entre gestiones incomprensibles y atascos, tanto burocráticos como automovilísticos. Cruzar uno de los puentes sobre el Dniéper en coche, a las cinco de la tarde, nos costó dos horas y resolver el dichoso asunto del certificado de Interpol —a pesar de la más que eficaz colaboración de la Interpol española, a la que tuvimos que llamar nosotros, que lo volvió a reenviar por tercera vez y por correo electrónico— nos llevó todo el día y aún sigue sin resolverse. Supongo que, en cualquier momento, el problema se resolverá solo y de forma tan inexplicable como se presentó.
viernes, 5 de noviembre de 2010
Primer día
Ya sé que más de uno está esperando —quiero decir, temiendo— otra catástrofe, pero no. Hoy la cosa, salvo un pequeño rifirrafe con una funcionaria ucraniana de la Embajada de España en Kiev, ha adquirido un tonillo burocrático aburrido que no tengo más remedio que reflejar en esta crónica del primer día en Kiev.