miércoles, 26 de febrero de 2025
viernes, 14 de febrero de 2025
Transparencia
La costumbre de retransmitir los plenos del Ayuntamiento, y también los de otras instituciones, es ya vieja y no necesariamente mala. Pero tampoco es, como sostenía un exconcejal con el que comentábamos el último pleno, una panacea o la sublimación de la democracia. Así, me decía, los ciudadanos pueden ver lo que hacemos. Creo que no se dio cuenta de las implicaciones de la frase hasta que terminó de hablar. Y no está mal que la gente preste atención a la forma en la que sus representantes desarrollan sus funciones. Porque las formas tienen importancia, desde luego, pero en la gestión de los asuntos públicos, importan sobre todo los resultados.
Yo no suelo ver esas retransmisiones, pero he visto, porque me ha llegado varias veces al móvil, un fragmento del último pleno municipal. Concretamente la parte en la que el alcalde expulsó a una concejala del pleno porque, según él, no se atenía al contenido del punto del orden del día que se estaba tratando. Las formas, en este caso, resultan chocantes por lo llamativas. Si se expulsara, o simplemente se retirara la palabra, a un político cada vez que se va por los cerros de Úbeda, los plenos, y no sólo los del Ayuntamiento, serían incomparablemente más cortos. Y menos aburridos. Aparte de que la ubicación de los mencionados cerros, por lo que respecta al discurso político, es algo opinable. Dicho esto, expulsar a una concejala durante el tiempo que tiene estipulado para intervenir y con la peregrina justificación de que no se atiene al orden del día, es una decisión… arriesgada, que sienta un precedente difícil de gestionar en el futuro.
Por lo que respecta a los resultados de la gestión, la más consolidada de nuestras tradiciones políticas, permítaseme la perogrullada, exige que al gobierno le parezcan óptimos y a la oposición inexistentes o desastrosos. Eso no es una novedad ni tampoco un problema, porque los resultados en la gestión de un Ayuntamiento no deberían ser difíciles de evaluar. Al menos una vez establecidos los requisitos básicos como, por ejemplo, ¿para qué sirve un Ayuntamiento? A priori esta puede parecer una pregunta sencilla, pero no lo es. Hágansela a un ciudadano desprevenido y ya me contarán lo que les contesta. Si es que les contesta.
El estado actual de la ciudad y su comparación con ciudades próximas y de tamaño parecido, puesto de manifiesto la semana pasada en un artículo del foro B21 sobre el presupuesto municipal, permiten abrigar ciertas reservas acerca de la utilidad inmediata de la institución. El ayuntamiento debería servir para proporcionar determinados servicios, para dar facilidades a las empresas que quieran instalarse en la ciudad, para preocuparse del aspecto general, tanto del centro como de la periferia, y para que la ciudad resulte atractiva para vivir y trabajar. Y también para planificar un futuro que será más o menos problemático en función de cómo lleguemos hasta él.
Pero los políticos, incluso los competentes, no suelen prestar atención a nada que vaya a ocurrir después de las próximas elecciones, y los ciudadanos tampoco ven mucho más allá de sus problemas particulares o de sus simpatías y antipatías personales. Todo ello claro con honrosas, pero no demasiadas, excepciones. Esto, una burocracia que se justifica a sí misma y la falta de mecanismos de evaluación y rendición de cuentas distintos del mero espectáculo televisado, hacen que la gestión de la cosa pública sea ahora tan imprevisible como el tiempo atmosférico. Y casi igual de preocupante.
Enviado a ECA 14 de febrero de 2025
jueves, 6 de febrero de 2025
Agosto de 1936.
| El convento en los años 60. A la izquierda la casa de Carmen y José |
lunes, 3 de febrero de 2025
Pesadillas
| Imagen generada por Dalle E |
No suelo tener demasiadas pesadillas, o no las recuerdo, con una pintoresca excepción que viene repitiéndose con cierta frecuencia en los últimos meses. Estoy metido en algún problema o situación complicada. Me he perdido o he perdido a alguien en alguna ciudad desconocida, el coche me ha dejado tirado en una carretera, tengo que llegar a una cita indeclinable y tengo problemas con el tráfico y cosas por el estilo. Todos esos problemas tienen algo en común: se solucionarían o se atenuarían con una llamada telefónica o consultando el mapa que ahora llevan todos los móviles, o consultando el correo o algún sistema de mensajería. Pero siempre me encuentro con dificultades insalvables para manejar el aparato. O bien no consigo marcar el número, o no encuentro la aplicación que muestra el mapa, o estoy sin batería, o… dificultades que solo se resuelven porque, al final, me despierto con una notable sensación de alivio.
jueves, 23 de enero de 2025
Primarias en el PSOE aragonés.
Hay, claro, otro candidato. Candidata, en este caso, que cuenta con el apoyo de la dirección federal del partido y que, además, es ministra de educación y portavoz del gobierno socialista. Una candidata difícil de batir para un candidato local, aún en el supuesto de que las preceptivas, si hay más de un candidato, elecciones primarias se llevaran a cabo con total neutralidad por parte de los órganos del partido y del gobierno.
Pero esa neutralidad en las actuales circunstancias es improbable. El gobierno y la dirección federal del partido, que en la práctica son la misma cosa, están sometidos a una fuerte presión por vía judicial y sufriendo una estresante debilidad parlamentaria, que no admite grietas en la unidad interna. Se podría, quizá, haber dejado vía libre al candidato local pero, una vez que se ha optado por la confrontación con la estructura saliente, que por otra parte ya viene de lejos, no se presenta a una candidata, tan significada como Pilar Alegría, para que pierda. Ni para que corra el riesgo de perder.
Es verdad que en Extremadura la candidata supuestamente apoyada por el gobierno perdió las primarias. Pero era una mujer prácticamente desconocida fuera de Extremadura y su oponente era entonces secretario general del partido en la región. Un hombre, además, que había dado la cara en uno de los conflictos judiciales que afectan al presidente. Nada que ver con la situación en Aragón.
Y ¿qué es lo que está pasando ahora? Pues que los apoyos con los que Darío contaba están pasándose a Pilar. Para gente que aspira a tener algo parecido a una carrera política en el PSOE enfrentarse al presidente y secretario federal del partido es algo muy arriesgado. Y para que valga la pena correr el riesgo, no basta con tener un buen candidato. Parece que Darío lo es. O lo era. Ha de ser un candidato con posibilidades reales. Pero basta con que algún apoyo o agrupación considerados firmes se descuelgue, para que empiece la desbandada y todos, o la mayoría, se esfuercen en no llegar los últimos a rendir pleitesía a la ganadora. Y ya se han descolgado varios.
Lo más probable, pues, es que Darío se haga a un lado como consecuencia, desde luego, de una reflexión personal y negociando alguna cuota de poder con Pilar Alegría. Y que Pilar pase a ser la única candidata y, por tanto, la próxima Secretaria General del PSOE en Aragón. Sin el engorro de unas primarias que, como es sabido, las carga el diablo.
Es posible que este proceso, tal como se ha descrito, no contribuya a consolidar la democracia interna dentro del PSOE, pero, a estas alturas, eso no le va a quitar el sueño a nadie. Así son las cosas. O así parecen.
lunes, 13 de enero de 2025
Diálogos para Besugos VII.
- Buenas tardes, yo venía a contarle…
jueves, 9 de enero de 2025
Intemporal (publicada en un recopilatorio de historias sobre Barbastro)
Cuando yo nací, en España mandaba un general que había ganado una guerra catorce años antes. Entonces, e incluso muchos años después, aquella guerra seguía estando presente en la mente de todos, aunque la gente procuraba no hablar mucho de ella y en la medida de lo posible intentaba olvidarla. De hecho, había una cosa que me llamaba la atención en mis primeros años y es que no parecía haber nada antes de aquella guerra. O al menos inmediatamente antes. Sí estaban, desde luego, los Reyes Católicos, Felipe II e incluso algunos borbones, pero nada que tuviera que ver con los años inmediatamente anteriores a la República, la república misma o las versiones no hagiográficas de la guerra civil. En los libros que yo leía, las aventuras de Guillermo Brown, por ejemplo, Guillermo iba a la misma escuela que sus padres, pero yo no iba a la misma escuela que mi padre porque mi padre estaba a los 17 años sirviendo una batería nacional cerca de Laspuña, incorporado a la fuerza para hostigar a la 43 división del ejército republicano, ya en franca retirada y concentrándose en la efímera bolsa de Bielsa. La república había suprimido los recuerdos anteriores al 31 y los vencedores de la guerra los anteriores a 1939 con lo que el país parecía limitarse a lo hecho desde que el general victorioso fue proclamado Caudillo de España por la gracia de Dios. O por una gracia de Dios, que también se decía en algunos ambientes.
viernes, 27 de diciembre de 2024
El Valor del Silencio (Texto generado íntegramente por AI)
jueves, 19 de diciembre de 2024
El dedo en el ojo
Apenas dos meses después del último ‘momento histórico’, vivido gracias al anuncio de la ubicación de un centro de datos en Calatorao, asistimos a otro a cuenta de la decisión de la empresa china CATL de instalar una gigafactoría en Figueruelas. Un diario de circulación nacional saludaba el acontecimiento con un editorial titulado ‘El milagro económico aragonés’ en el que, entre otras cosas, todas estupendas, se decía que Aragón es ‘una de las pocas regiones de España que están entrando en el futuro de manera clara y firme, convirtiendo en fortalezas lo que hasta ayer eran debilidades’
No creo que sea para tanto, ojalá lo fuera, pero, en todo caso, no estaría de más tratar de mantener los pies en el suelo, sobre todo al hablar de inversiones multimillonarias como las que, por lo visto, está previsto que se materialicen a lo largo del año que viene. Unos cuarenta mil millones, según la entusiasta editorialista.
martes, 17 de diciembre de 2024
Entrevista.
Publicada hace unos años (2009) en un blog sobre energía, hoy desaparecido. La traigo a colación porque poco ha cambiado desde entonces aunque, inexplicablemente, el sistema siga aguantando e incluso presente, a ojos de un observador poco atento, síntomas de recuperación.
Ha escrito usted mucho sobre la crisis energética, la degeneración política y el autoengaño social. ¿Es usted un pesimista?
CG:
No especialmente. Pero menos aún un optimista. Un
pesimista cree que todo va a ir mal. Yo me limito a observar que ya ha ido
mal. No estoy haciendo predicciones apocalípticas. Solo constato que la
política se ha vaciado, que la economía se sostiene sobre humo, y que la
energía barata que sostenía todo esto se ha acabado. No es una opinión: son
datos.
Pero el estilo de sus textos transmite una forma
de escepticismo radical. ¿No hay lugar para la esperanza?
CG:
Claro que hay lugar para la
esperanza. Pero no en la política institucional, ni en el mercado, ni en las
soluciones milagrosas que se anuncian cada seis meses con nombres distintos.
La esperanza, si sirve para algo, debería ayudarnos a mirar con claridad, no a
taparnos los ojos. Prefiero la lucidez amarga a la ilusión anestésica.
Usted critica con dureza tanto a la clase política
como a los ciudadanos. ¿No teme caer en el cinismo?
CG:
No es cinismo. Es una
defensa de la inteligencia. El cinismo es el escepticismo del
que no quiere saber. Yo, en cambio, escribo porque creo que todavía hay quien
puede —y quiere— entender. No espero una revolución. Me conformo con provocar
una sospecha, una grieta en el relato. Un lector que se detenga y diga: “espera,
esto no cuadra”. Con eso basta.
¿Qué lugar ocupa el humor en su escritura? A
menudo hay sarcasmo, ironía, a veces burla.
CG:
El humor es la única
herramienta que le queda al que no tiene poder. Si no puedo impedir que me
cuenten cuentos, al menos puedo reírme de los que mienten. Y hacerlos quedar en ridículo. O intentarlo. La política actual es un esperpento. Yo me limito a ponerle
un espejo delante.
Usted escribió sobre el “chiste de la senda del
crecimiento”. ¿Cree que el crecimiento es un mito?
CG:
No es un mito. Es una necesidad
estructural del capitalismo. Si no creces, quiebras. Pero el planeta no
crece. Las reservas energéticas no crecen. Los suelos, el agua, el clima...
todo eso tiene límites. El crecimiento como principio absoluto es un suicidio
lento, y lo peor es que ya ni siquiera funciona. Ahora crecemos en deuda, en
desigualdad, en miseria disfrazada de normalidad.
Usted ha hablado del Peak Oil como un hecho
consumado. ¿Cree que la sociedad va hacia el colapso?
CG:
No hace falta dramatizar. El
colapso no es una explosión. Es un proceso. Ya estamos en él. ¿O no es
colapso una sociedad donde millones de personas viven peor que sus padres,
trabajan más por menos, y aceptan todo eso como algo inevitable? ¿No es colapso
que se debata si el planeta puede sobrevivir a nuestro modo de vida… y se
resuelva que no se puede hacer nada, pero que volvamos al consumo con una
sonrisa?
¿Qué opina del papel de las energías renovables en
este contexto? ¿Cree que son una estafa?
CG:
Las renovables no son una
estafa. Pero no son una alternativa completa al sistema fósil. Requieren
materiales, infraestructuras, energía previa para obtenerlas. Y sobre
todo, no resuelven el problema cultural de fondo: nuestra obsesión por mantener
todo tal y como está. No se trata de sustituir una fuente por otra. Se
trata de cambiar de vida. Y eso no quiere hacerlo nadie.
¿Y la izquierda? ¿Dónde está en todo esto?
CG:
La izquierda institucional
ha asumido los mismos dogmas que la derecha: crecimiento, competitividad,
consumo, retórica de la innovación. En lugar de cuestionar el sistema, se ha
dedicado a gestionar sus ruinas con lenguaje inclusivo y sonrisas. La
izquierda debería incomodar, no gestionar el espectáculo.
¿Por qué sigue escribiendo?
CG:
Por aburrimiento, supongo.
Pero también porque alguien tiene que decir que el emperador está desnudo, aunque ya no haya
nadie dispuesto a escuchar. Porque si renuncias a la palabra, solo te queda el
silencio. Y porque aún no me he rendido.
lunes, 2 de diciembre de 2024
miércoles, 20 de noviembre de 2024
Conversaciones al atardecer. Guerra Civil
martes, 12 de noviembre de 2024
domingo, 3 de noviembre de 2024
Autonomía y catástrofes
sábado, 26 de octubre de 2024
sábado, 19 de octubre de 2024
Momentos históricos
Hace 16 años, en la sala de la Corona de la sede del Gobierno de Aragón, presentaron lo que iba a ser «el proyecto más grande en Aragón desde los Reyes Católicos». Sus impulsores, se dijo, «habían sabido reconocer la idoneidad del territorio aragonés» para desarrollar un proyecto que iba a atraer 40 millones de visitantes cada año y que consistía en ubicar un enorme conglomerado de hoteles y casinos en el desierto de los Monegros.
lunes, 7 de octubre de 2024
Centro administrativo, religioso y universitario de Barbastro
Catedral de Barbastro, Museo diocesano, Obispado, Ayuntamiento, Residencia de las Hermanitas de los ancianos desamparados, Escolapios, Uned, el Coso. En la esquina superior derecha el puente del Portillo y el Vero.
sábado, 5 de octubre de 2024
Visión crítica de la democracia
La democracia, entendida como un mecanismo institucional para la participación ciudadana en la toma de decisiones colectivas, es un sistema complejo que se ha convertido en un pilar fundamental en las sociedades contemporáneas. No obstante, su aplicación y evolución en el contexto actual plantea numerosas tensiones y desafíos que requieren un análisis crítico y profundo. En este ensayo se revisan las problemáticas inherentes a la democracia contemporánea, fundamentadas en la discusión de sus limitaciones y patologías, inspiradas en el análisis presentado en el documento “Anatomía patológica de una democracia (II)” de Fernando del Pino Calvo Sotelo, que ofrece una visión crítica sobre el estado de la democracia en nuestros días.
La democracia ha llegado a ser considerada, en muchos casos, no como un sistema político perfectible y en constante desarrollo, sino como una especie de dogma incuestionable. Esto contrasta con la visión original de los teóricos fundadores, quienes entendieron que, si bien la democracia representa una mejora significativa respecto de sistemas autocráticos, su eficacia depende de la existencia de límites institucionales claros que prevengan la concentración del poder y protejan los derechos de las minorías. La preocupación sobre la llamada "tiranía de la mayoría" no es un elemento nuevo, sino una advertencia recurrente desde los orígenes de la democracia liberal. James Madison, por ejemplo, la describió como “la forma más vil de gobierno”, destacando la necesidad de mecanismos que limiten el poder de las mayorías y salvaguarden las libertades individuales.
Un aspecto fundamental de la problemática democrática actual radica en la naturaleza del voto. El sufragio universal, si bien garantiza la participación masiva, no necesariamente implica decisiones informadas y racionales. En realidad, la decisión de voto suele estar influenciada por factores externos como la propaganda, el carisma de los candidatos, o la tradición familiar de votar por un partido específico. Esta frivolidad y falta de deliberación crítica pervierte el objetivo de la democracia, que debería basarse en un electorado informado y consciente de las implicaciones de sus decisiones. El fenómeno de la propaganda moderna, facilitado por tecnologías digitales, ha amplificado la capacidad de los actores políticos para manipular las percepciones públicas y canalizar emociones como el miedo, lo cual resta racionalidad al proceso de elección.
Asimismo, el problema de agencia es un componente crítico en la discusión democrática. Los representantes políticos, a menudo, priorizan sus propios intereses o los de grupos específicos por encima de los intereses generales de la población. Esta desconexión entre representantes y representados es, en gran medida, consecuencia de la asimetría informativa y de la falta de mecanismos efectivos de rendición de cuentas. La negociación del gobierno español con los separatistas catalanes y vascos, mencionada en el documento base de este ensayo, ilustra cómo las decisiones políticas pueden estar más alineadas con la supervivencia de un gobierno particular que con el bienestar nacional.
El reto, entonces, no es únicamente identificar las patologías de la democracia, sino reflexionar sobre cómo reformarla y adaptarla a las realidades contemporáneas. Al igual que los avances tecnológicos obligan a reconsiderar y reformular métodos educativos y prácticas sociales, la democracia también debe evolucionar para responder a las nuevas dinámicas sociales, económicas y tecnológicas. La incorporación de la inteligencia artificial y la digitalización, por ejemplo, representan oportunidades y riesgos que deben gestionarse adecuadamente para evitar una mayor concentración del poder o la manipulación exacerbada de la opinión pública.
La legitimidad de la democracia reside, en última instancia, en su capacidad para promover el bienestar de todos los ciudadanos de manera equitativa. Para ello, es fundamental fortalecer el Estado de Derecho, garantizar la separación de poderes y limitar el poder del Estado mediante mecanismos efectivos de control y rendición de cuentas. Adicionalmente, una democracia saludable requiere una ciudadanía educada e informada, capaz de discernir entre los argumentos válidos y la manipulación, y de participar activamente en la construcción de un sistema más justo y equitativo.
La democracia es un sistema en constante construcción que debe ser analizado y criticado para poder evolucionar y enfrentar los desafíos actuales. Lejos de idealizarla como un fin en sí mismo, debemos verla como una herramienta que, si es correctamente gestionada, puede maximizar la libertad y el bienestar colectivo. Es imperativo, entonces, repensar las instituciones democráticas, educar a la ciudadanía y fomentar una participación crítica que permita una constante adaptación del sistema a las nuevas realidades, asegurando así su efectividad y legitimidad en el siglo XXI.
viernes, 27 de septiembre de 2024
Historias del Instituto Laboral
| Fachada posterior del Instituto |
El profesor no había llegado, así que nos
asomamos a las ventanas para ver qué ocurría y, aunque a primera vista no
acertamos a identificar lo que estábamos viendo, pronto no quedó ninguna duda.
El grupo de chicas que estaban charlando animadamente en la puerta principal se
proponían entrar en el Instituto. Más aún, a juzgar por su aspecto y los
materiales que llevaban, lo más probable es que fueran a ir a clase.
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| Séptimo curso, año 1971 |
A pesar de tantas precauciones, la vida
del instituto recuperó pronto el ritmo habitual, la ‘frontera’ se fue
permeabilizando poco a poco y al acabar, nosotros séptimo y ellas cuarto, nos
fuimos juntos de viaje a Mallorca, acompañados por dos profesores. Claro que
nosotros fuimos a una pensión, de la que salíamos y entrábamos a cualquier
hora, y ellas, me parece recordar, a una residencia o similar. La doctrina de
la iglesia lo dejaba bien claro: una cosa es la libertad y otra el libertinaje.
sábado, 14 de septiembre de 2024
Conversaciones al atardecer. Colapso
Yo
Tengo la impresión de que el sistema que llamamos civilización está llamado, por muchas razones, a un próximo colapso.
MPLN
La idea de que nuestra
civilización podría estar encaminada hacia un colapso ha sido una preocupación
recurrente a lo largo de la historia, y hoy en día hay múltiples factores que
parecen alimentar ese temor. Algunos de los más citados incluyen el cambio
climático, la sobreexplotación de recursos naturales, las desigualdades
económicas, los conflictos geopolíticos, y la creciente dependencia de sistemas
tecnológicos complejos y frágiles.
domingo, 1 de septiembre de 2024
viernes, 23 de agosto de 2024
Feliz cumpleaños.
miércoles, 7 de agosto de 2024
Conversaciones al atardecer. Crecimiento exponencial.
Una bacteria que se reproduce por duplicación cada minuto se encuentra sola en una vasija a las 11 de la mañana. A las 12 la vasija está completamente llena de bacterias. ¿A qué hora se dan cuenta las bacterias de que se están quedando sin sitio? ¿Por qué?




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