- Buenas tardes, yo venía a contarle…
lunes, 13 de enero de 2025
Diálogos para Besugos VII.
- Buenas tardes, yo venía a contarle…
jueves, 9 de enero de 2025
Intemporal (publicada en un recopilatorio de historias sobre Barbastro)
Cuando yo nací, en España mandaba un general que había ganado una guerra catorce años antes. Entonces, e incluso muchos años después, aquella guerra seguía estando presente en la mente de todos, aunque la gente procuraba no hablar mucho de ella y en la medida de lo posible intentaba olvidarla. De hecho, había una cosa que me llamaba la atención en mis primeros años y es que no parecía haber nada antes de aquella guerra. O al menos inmediatamente antes. Sí estaban, desde luego, los Reyes Católicos, Felipe II e incluso algunos borbones, pero nada que tuviera que ver con los años inmediatamente anteriores a la República, la república misma o las versiones no hagiográficas de la guerra civil. En los libros que yo leía, las aventuras de Guillermo Brown, por ejemplo, Guillermo iba a la misma escuela que sus padres, pero yo no iba a la misma escuela que mi padre porque mi padre estaba a los 17 años sirviendo una batería nacional cerca de Laspuña, incorporado a la fuerza para hostigar a la 43 división del ejército republicano, ya en franca retirada y concentrándose en la efímera bolsa de Bielsa. La república había suprimido los recuerdos anteriores al 31 y los vencedores de la guerra los anteriores a 1939 con lo que el país parecía limitarse a lo hecho desde que el general victorioso fue proclamado Caudillo de España por la gracia de Dios. O por una gracia de Dios, que también se decía en algunos ambientes.
viernes, 27 de diciembre de 2024
El Valor del Silencio (Texto generado íntegramente por AI)
jueves, 19 de diciembre de 2024
El dedo en el ojo
Apenas dos meses después del último ‘momento histórico’, vivido gracias al anuncio de la ubicación de un centro de datos en Calatorao, asistimos a otro a cuenta de la decisión de la empresa china CATL de instalar una gigafactoría en Figueruelas. Un diario de circulación nacional saludaba el acontecimiento con un editorial titulado ‘El milagro económico aragonés’ en el que, entre otras cosas, todas estupendas, se decía que Aragón es ‘una de las pocas regiones de España que están entrando en el futuro de manera clara y firme, convirtiendo en fortalezas lo que hasta ayer eran debilidades’
No creo que sea para tanto, ojalá lo fuera, pero, en todo caso, no estaría de más tratar de mantener los pies en el suelo, sobre todo al hablar de inversiones multimillonarias como las que, por lo visto, está previsto que se materialicen a lo largo del año que viene. Unos cuarenta mil millones, según la entusiasta editorialista.
martes, 17 de diciembre de 2024
Entrevista.
Publicada hace unos años (2009) en un blog sobre energía, hoy desaparecido. La traigo a colación porque poco ha cambiado desde entonces aunque, inexplicablemente, el sistema siga aguantando e incluso presente, a ojos de un observador poco atento, síntomas de recuperación.
Ha escrito usted mucho sobre la crisis energética, la degeneración política y el autoengaño social. ¿Es usted un pesimista?
CG:
No especialmente. Pero menos aún un optimista. Un
pesimista cree que todo va a ir mal. Yo me limito a observar que ya ha ido
mal. No estoy haciendo predicciones apocalípticas. Solo constato que la
política se ha vaciado, que la economía se sostiene sobre humo, y que la
energía barata que sostenía todo esto se ha acabado. No es una opinión: son
datos.
Pero el estilo de sus textos transmite una forma
de escepticismo radical. ¿No hay lugar para la esperanza?
CG:
Claro que hay lugar para la
esperanza. Pero no en la política institucional, ni en el mercado, ni en las
soluciones milagrosas que se anuncian cada seis meses con nombres distintos.
La esperanza, si sirve para algo, debería ayudarnos a mirar con claridad, no a
taparnos los ojos. Prefiero la lucidez amarga a la ilusión anestésica.
Usted critica con dureza tanto a la clase política
como a los ciudadanos. ¿No teme caer en el cinismo?
CG:
No es cinismo. Es una
defensa de la inteligencia. El cinismo es el escepticismo del
que no quiere saber. Yo, en cambio, escribo porque creo que todavía hay quien
puede —y quiere— entender. No espero una revolución. Me conformo con provocar
una sospecha, una grieta en el relato. Un lector que se detenga y diga: “espera,
esto no cuadra”. Con eso basta.
¿Qué lugar ocupa el humor en su escritura? A
menudo hay sarcasmo, ironía, a veces burla.
CG:
El humor es la única
herramienta que le queda al que no tiene poder. Si no puedo impedir que me
cuenten cuentos, al menos puedo reírme de los que mienten. Y hacerlos quedar en ridículo. O intentarlo. La política actual es un esperpento. Yo me limito a ponerle
un espejo delante.
Usted escribió sobre el “chiste de la senda del
crecimiento”. ¿Cree que el crecimiento es un mito?
CG:
No es un mito. Es una necesidad
estructural del capitalismo. Si no creces, quiebras. Pero el planeta no
crece. Las reservas energéticas no crecen. Los suelos, el agua, el clima...
todo eso tiene límites. El crecimiento como principio absoluto es un suicidio
lento, y lo peor es que ya ni siquiera funciona. Ahora crecemos en deuda, en
desigualdad, en miseria disfrazada de normalidad.
Usted ha hablado del Peak Oil como un hecho
consumado. ¿Cree que la sociedad va hacia el colapso?
CG:
No hace falta dramatizar. El
colapso no es una explosión. Es un proceso. Ya estamos en él. ¿O no es
colapso una sociedad donde millones de personas viven peor que sus padres,
trabajan más por menos, y aceptan todo eso como algo inevitable? ¿No es colapso
que se debata si el planeta puede sobrevivir a nuestro modo de vida… y se
resuelva que no se puede hacer nada, pero que volvamos al consumo con una
sonrisa?
¿Qué opina del papel de las energías renovables en
este contexto? ¿Cree que son una estafa?
CG:
Las renovables no son una
estafa. Pero no son una alternativa completa al sistema fósil. Requieren
materiales, infraestructuras, energía previa para obtenerlas. Y sobre
todo, no resuelven el problema cultural de fondo: nuestra obsesión por mantener
todo tal y como está. No se trata de sustituir una fuente por otra. Se
trata de cambiar de vida. Y eso no quiere hacerlo nadie.
¿Y la izquierda? ¿Dónde está en todo esto?
CG:
La izquierda institucional
ha asumido los mismos dogmas que la derecha: crecimiento, competitividad,
consumo, retórica de la innovación. En lugar de cuestionar el sistema, se ha
dedicado a gestionar sus ruinas con lenguaje inclusivo y sonrisas. La
izquierda debería incomodar, no gestionar el espectáculo.
¿Por qué sigue escribiendo?
CG:
Por aburrimiento, supongo.
Pero también porque alguien tiene que decir que el emperador está desnudo, aunque ya no haya
nadie dispuesto a escuchar. Porque si renuncias a la palabra, solo te queda el
silencio. Y porque aún no me he rendido.
lunes, 2 de diciembre de 2024
miércoles, 20 de noviembre de 2024
Conversaciones al atardecer. Guerra Civil
martes, 12 de noviembre de 2024
domingo, 3 de noviembre de 2024
Autonomía y catástrofes
sábado, 26 de octubre de 2024
sábado, 19 de octubre de 2024
Momentos históricos
Hace 16 años, en la sala de la Corona de la sede del Gobierno de Aragón, presentaron lo que iba a ser «el proyecto más grande en Aragón desde los Reyes Católicos». Sus impulsores, se dijo, «habían sabido reconocer la idoneidad del territorio aragonés» para desarrollar un proyecto que iba a atraer 40 millones de visitantes cada año y que consistía en ubicar un enorme conglomerado de hoteles y casinos en el desierto de los Monegros.
lunes, 7 de octubre de 2024
Centro administrativo, religioso y universitario de Barbastro
Catedral de Barbastro, Museo diocesano, Obispado, Ayuntamiento, Residencia de las Hermanitas de los ancianos desamparados, Escolapios, Uned, el Coso. En la esquina superior derecha el puente del Portillo y el Vero.
sábado, 5 de octubre de 2024
Visión crítica de la democracia
La democracia, entendida como un mecanismo institucional para la participación ciudadana en la toma de decisiones colectivas, es un sistema complejo que se ha convertido en un pilar fundamental en las sociedades contemporáneas. No obstante, su aplicación y evolución en el contexto actual plantea numerosas tensiones y desafíos que requieren un análisis crítico y profundo. En este ensayo se revisan las problemáticas inherentes a la democracia contemporánea, fundamentadas en la discusión de sus limitaciones y patologías, inspiradas en el análisis presentado en el documento “Anatomía patológica de una democracia (II)” de Fernando del Pino Calvo Sotelo, que ofrece una visión crítica sobre el estado de la democracia en nuestros días.
La democracia ha llegado a ser considerada, en muchos casos, no como un sistema político perfectible y en constante desarrollo, sino como una especie de dogma incuestionable. Esto contrasta con la visión original de los teóricos fundadores, quienes entendieron que, si bien la democracia representa una mejora significativa respecto de sistemas autocráticos, su eficacia depende de la existencia de límites institucionales claros que prevengan la concentración del poder y protejan los derechos de las minorías. La preocupación sobre la llamada "tiranía de la mayoría" no es un elemento nuevo, sino una advertencia recurrente desde los orígenes de la democracia liberal. James Madison, por ejemplo, la describió como “la forma más vil de gobierno”, destacando la necesidad de mecanismos que limiten el poder de las mayorías y salvaguarden las libertades individuales.
Un aspecto fundamental de la problemática democrática actual radica en la naturaleza del voto. El sufragio universal, si bien garantiza la participación masiva, no necesariamente implica decisiones informadas y racionales. En realidad, la decisión de voto suele estar influenciada por factores externos como la propaganda, el carisma de los candidatos, o la tradición familiar de votar por un partido específico. Esta frivolidad y falta de deliberación crítica pervierte el objetivo de la democracia, que debería basarse en un electorado informado y consciente de las implicaciones de sus decisiones. El fenómeno de la propaganda moderna, facilitado por tecnologías digitales, ha amplificado la capacidad de los actores políticos para manipular las percepciones públicas y canalizar emociones como el miedo, lo cual resta racionalidad al proceso de elección.
Asimismo, el problema de agencia es un componente crítico en la discusión democrática. Los representantes políticos, a menudo, priorizan sus propios intereses o los de grupos específicos por encima de los intereses generales de la población. Esta desconexión entre representantes y representados es, en gran medida, consecuencia de la asimetría informativa y de la falta de mecanismos efectivos de rendición de cuentas. La negociación del gobierno español con los separatistas catalanes y vascos, mencionada en el documento base de este ensayo, ilustra cómo las decisiones políticas pueden estar más alineadas con la supervivencia de un gobierno particular que con el bienestar nacional.
El reto, entonces, no es únicamente identificar las patologías de la democracia, sino reflexionar sobre cómo reformarla y adaptarla a las realidades contemporáneas. Al igual que los avances tecnológicos obligan a reconsiderar y reformular métodos educativos y prácticas sociales, la democracia también debe evolucionar para responder a las nuevas dinámicas sociales, económicas y tecnológicas. La incorporación de la inteligencia artificial y la digitalización, por ejemplo, representan oportunidades y riesgos que deben gestionarse adecuadamente para evitar una mayor concentración del poder o la manipulación exacerbada de la opinión pública.
La legitimidad de la democracia reside, en última instancia, en su capacidad para promover el bienestar de todos los ciudadanos de manera equitativa. Para ello, es fundamental fortalecer el Estado de Derecho, garantizar la separación de poderes y limitar el poder del Estado mediante mecanismos efectivos de control y rendición de cuentas. Adicionalmente, una democracia saludable requiere una ciudadanía educada e informada, capaz de discernir entre los argumentos válidos y la manipulación, y de participar activamente en la construcción de un sistema más justo y equitativo.
La democracia es un sistema en constante construcción que debe ser analizado y criticado para poder evolucionar y enfrentar los desafíos actuales. Lejos de idealizarla como un fin en sí mismo, debemos verla como una herramienta que, si es correctamente gestionada, puede maximizar la libertad y el bienestar colectivo. Es imperativo, entonces, repensar las instituciones democráticas, educar a la ciudadanía y fomentar una participación crítica que permita una constante adaptación del sistema a las nuevas realidades, asegurando así su efectividad y legitimidad en el siglo XXI.
viernes, 27 de septiembre de 2024
Historias del Instituto Laboral
| Fachada posterior del Instituto |
El profesor no había llegado, así que nos
asomamos a las ventanas para ver qué ocurría y, aunque a primera vista no
acertamos a identificar lo que estábamos viendo, pronto no quedó ninguna duda.
El grupo de chicas que estaban charlando animadamente en la puerta principal se
proponían entrar en el Instituto. Más aún, a juzgar por su aspecto y los
materiales que llevaban, lo más probable es que fueran a ir a clase.
![]() |
| Séptimo curso, año 1971 |
A pesar de tantas precauciones, la vida
del instituto recuperó pronto el ritmo habitual, la ‘frontera’ se fue
permeabilizando poco a poco y al acabar, nosotros séptimo y ellas cuarto, nos
fuimos juntos de viaje a Mallorca, acompañados por dos profesores. Claro que
nosotros fuimos a una pensión, de la que salíamos y entrábamos a cualquier
hora, y ellas, me parece recordar, a una residencia o similar. La doctrina de
la iglesia lo dejaba bien claro: una cosa es la libertad y otra el libertinaje.
sábado, 14 de septiembre de 2024
Conversaciones al atardecer. Colapso
Yo
Tengo la impresión de que el sistema que llamamos civilización está llamado, por muchas razones, a un próximo colapso.
MPLN
La idea de que nuestra
civilización podría estar encaminada hacia un colapso ha sido una preocupación
recurrente a lo largo de la historia, y hoy en día hay múltiples factores que
parecen alimentar ese temor. Algunos de los más citados incluyen el cambio
climático, la sobreexplotación de recursos naturales, las desigualdades
económicas, los conflictos geopolíticos, y la creciente dependencia de sistemas
tecnológicos complejos y frágiles.
domingo, 1 de septiembre de 2024
viernes, 23 de agosto de 2024
Feliz cumpleaños.
miércoles, 7 de agosto de 2024
Conversaciones al atardecer. Crecimiento exponencial.
Una bacteria que se reproduce por duplicación cada minuto se encuentra sola en una vasija a las 11 de la mañana. A las 12 la vasija está completamente llena de bacterias. ¿A qué hora se dan cuenta las bacterias de que se están quedando sin sitio? ¿Por qué?
Viejos amigos
Cada vez me interesa menos la comida de los restaurantes y aprecio más la compañía y la posibilidad de mantener una agradable conversación. En esta ocasión, además, hemos comido bien.
viernes, 12 de julio de 2024
Soliloquios de Verano
Barbastro tiene, sin duda, numerosos
puntos fuertes; empresarios capaces, técnicos cualificados, profesionales
competentes, una infraestructura sanitaria de alto nivel, dos institutos, un
centro universitario bien dotado de medios y personal, un comercio todavía
pujante, una actividad cultural nada desdeñable… y, sin embargo, está perdiendo
fuelle. Objetivamente y sin necesidad de entrar en comparaciones que, como se
sabe, son odiosas. La ciudad se mantiene, pero ya no es atractiva para las
nuevas generaciones ni para los profesionales que buscan un lugar para
desarrollar su proyecto de vida. El acto organizado anualmente por el
ayuntamiento y los centros educativos para ‘despedir’ a los estudiantes de
bachillerato y formación profesional es extraordinariamente simbólico. Será
todo lo emotivo que se quiera, pero es, efectivamente, una despedida. Muchos, la
mayoría, y en todo caso más de los que sería deseable, no volverán, y la ciudad
dará cada año un nuevo paso hacia el envejecimiento y la ruina.
jueves, 6 de junio de 2024
Evolución
sábado, 18 de mayo de 2024
Lambán y la coherencia
A mí la ley de amnistía, impulsada por el actual gobierno y sus apoyos parlamentarios, no me quita el sueño. Para eso ya tengo la próstata. Me parece que no es más que una parte del circo político que, como todos los circos, está en busca del ‘más difícil todavía’, ensayando números cada vez más arriesgados hasta que alguno de los acróbatas se rompa la crisma. El mayor peligro, de este circo en particular, está en que los numeritos no se realizan en el escenario ni sobre una red, sino justo encima de nuestras cabezas, con lo que resulta algo difícil desentenderse del todo.


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