martes, 30 de mayo de 2017
Divagaciones a la sombra de una morera
lunes, 22 de mayo de 2017
Primarias en el PSOE
Pedro Sánchez resultó ser un fiasco. Aún hoy es difícil decir hasta donde puede llegar este hombre.
miércoles, 26 de octubre de 2016
Apertura del curso 2016 en la UNED de Barbastro. Discurso del Director.
Bienvenidos a este acto que tiene lugar regularmente en el mes de octubre de cada año y que, como todos los actos de carácter más bien protocolario, puede, ocasionalmente, parecer prescindible y no les voy a ocultar que esa sensación, la de que es prescindible, me invade casi todos los años. Pero, sin embargo yo creo que son varios los motivos que aconsejan reproducir, año tras año, en este y en todos los centros de esta Universidad, el acto de apertura de curso. En primer lugar la Universidad, donde se crea, se conserva y se difunde conocimiento, es un lugar propicio para las solemnidades y la apertura de curso es un acto tradicionalmente solemne. Por otra parte, es esta una ocasión y esto también me parece importante, para dar cuenta, aunque sea de forma somera, de la actividad desarrollada por el Centro durante el pasado curso.
martes, 4 de octubre de 2016
Despedida laboral. UNED Barbastro
La jubilación de Miguel es la tercera de las que se producen por razones de edad y la primera de uno de los dos trabajadores que empezaron, empezamos, esta aventura en el verano de 1983. La UNED de Barbastro ha cumplido, pues 33 años y tres meses, que es también el tiempo que lleva Miguel en la institución.
Miguel ha tenido la “suerte” de formar parte de la casa en una etapa de continuo crecimiento, en una época en la que el crecimiento ha sido una especie de obligación para cualquier ente o empresa y en general para cualquier economía. Una etapa en la que crecer ha sido, además, relativamente sencillo porque empezamos de cero y las otras alternativas, permanecer como estábamos o ir hacia abajo, sencillamente no existían y como no existían, no nos las planteamos.
martes, 20 de septiembre de 2016
en la despedida de María Jesús y Ángel (Huesca, cerca de la Carbonería, septiembre 2016)
Hablar aquí de María Jesús y de Ángel es fácil. Nada de lo que yo pueda decir va a modificar vuestra opinión sobre ellos, pero creo que algo hay que decir.
La relación entre la UNED de Barbastro y María Jesús se ha prolongado a lo largo de treinta y tres años, y lo que en la UNED se ha hecho —y lo que la UNED ha significado en relación con el arte, entendido como compromiso social, como manifestación de la belleza y de la capacidad humana para expresarse mediante ella— no hubiera sido posible sin ella y sin otra persona también tristemente desaparecida, la entonces secretaria, Gloria Moreno.
Su compromiso y su interés por acercar el arte a la gente más joven y por despertar su curiosidad hicieron que la sala de exposiciones de la UNED estuviera siempre repleta de estudiantes.
Ángel era un matemático raro, valga la redundancia. De esos que se empeñan en que, para resolver la ecuación de segundo grado, hay que completar cuadrados y no recurrir a la clásica —y, por otra parte, comodísima— formulita. De los que creen que hay que pensar y que, antes de hacer las cosas, hay que saber por qué se hacen.
Era un hombre preocupado por la pedagogía y por entender el mundo en el que vivía.
Con los dos ha mantenido la UNED una fructífera relación a lo largo de los años. Pero María Jesús y Ángel tenían una capacidad extraordinaria: la de convertir en amigos a la gente con la que trabajaban y colaboraban.
Por eso, una relación cuya manifestación física terminó con el desgraciado accidente de la noche del martes seguirá durante mucho tiempo en la memoria de los muchos amigos que dejan.
Descansen en paz.
sábado, 23 de julio de 2016
sábado, 5 de marzo de 2016
Así lo veo yo (con perdón)
(Enviado a ECA)
sábado, 9 de enero de 2016
Sigue el 'buen' tiempo
lunes, 21 de diciembre de 2015
De la modificación del sistema electoral
martes, 20 de octubre de 2015
Discurso de apertura del curso 2015/2016. UNED Barbastro
Buenas tardes.
Rector, Presidente, Consejera…
Inaugurar el curso en la Universidad es un acto formal y solemne, rodeado, en ocasiones, de cierta pompa de origen medieval, que pone de manifiesto el apego de la Universidad por la tradición. A mí me parece que eso está bien, aunque la Universidad no es sólo ni principalmente tradición aunque sea un importantísimo repositorio de cultura científica y humanística. También es o debería ser el lugar donde el progreso humano, en todos sus aspectos, se plantea como un objetivo cuasi revolucionario, aunque actualmente la investigación, sobre todo la aplicada, esté quedando en manos de grandes corporaciones farmacéuticas, alimentarias, energéticas o tecnológicas. Y universidades, no precisamente de segunda fila, como la escuela de negocios de Harvard vendan como progreso la ingeniería financiera que ha iniciado esta crisis y ha convertido la economía en un casino en el que, como pasa en todos los casinos, al final siempre gana la banca.
Pero no hemos venido aquí a debatir sobre la Universidad, aunque nunca está de más, porque eso requiere un tiempo y un espacio que no son estos. Hoy abrimos el curso en el Centro de Barbastro de la UNED, que es una universidad con unos objetivos bastante precisos, en el área docente, que yo creo que alcanza con bastante corrección. De cualquier manera y después de algunos años de reflexión, 33, he llegado a la conclusión de que a esta Universidad no le va muy bien el calificativo de a distancia porque, en realidad, para un alumno de Huesca una Universidad a Distancia sería la de Sevilla y una Universidad a mucha distancia la de Auckland en las antípodas, pero no la UNED que tiene una puerta abierta a pocos kilómetros de cada pueblo y ciudad de España.
Lo de a distancia viene, según cuentan los que estaban por allí en 1973, a que los adjetivos que inicialmente se le atribuyeron, como libre y abierta pero sobre todo libre, no acababan de encajar en la ideología dominante, para la que la Universidad tradicional era un permanente foco de fronda, tolerado a regañadientes. Solo porque un gran número de los que protestaban en la calle eran, para desconcierto de las autoridades de entonces, sus propios hijos que, en aquellos tiempos, demostraban su hartazgo de manera bastante expeditiva. Bautizar a una Universidad como libre no debió parecerles una buena idea .
martes, 12 de mayo de 2015
El verdadero espíritu democrático, revisitado.
Estamos a poco menos de
dos semanas de las elecciones municipales y regionales —o autonómicas, que
viene a ser lo mismo—. Lo que más se oye, y se lee, es a gente que se lamenta
de que, en tal o cual municipio o región, vaya a salir elegido, de nuevo, tal o
cual partido o candidato, a pesar de las abrumadoras evidencias en su contra y
de la más que cuestionable ética, y nula estética, de su comportamiento. A mí
estos lamentos me hacen cierta gracia, porque suelen venir acompañados de
protestas en favor de la democracia como remedio a todos los males que nos
aquejan. Más democracia, suelen decir, y algunos claman también por más
política, más Europa o más de cualquier otra cosa que parezca tener virtudes
terapéuticas.
Pues bien, la democracia
consiste, precisamente, en respetar escrupulosamente la voluntad popular en la
forma en que se manifiesta en lo que llamamos elecciones. Y esto parece que lo
hagamos más por imperativo legal y por falta de recursos para hacer lo contrario
que por verdadera convicción democrática. Y si no nos gusta la alcaldesa de
Valencia, por ejemplo, o la candidata —frustrada, por ahora— a presidir
Andalucía, o estamos hartos de ver siempre las mismas caras aquí y allá, pues
estaremos equivocados, porque resulta que eso, y no otra cosa, es lo que quiere
la mayoría. Y punto.
Y la política —que no
tiene mucho que ver con la democracia, ni tampoco con los más desfavorecidos,
uno de los mantras de moda, o con lo que realmente necesitan los españoles
(algo que todos los políticos creen saber)— consiste en resolver un problema irrelevante
en la situación actual del ecosistema terrestre, pero, para los afectados,
capital. Se trata, claro, de decidir cuál de los distintos partidos en liza va
a disfrutar de los privilegios del poder durante los próximos años, y de tal
manera que parezca que eso lo decidimos entre todos, votando. Ese, y no otro,
es el objetivo de las elecciones, en las que, en realidad, hacemos poco más que
ratificar lo ya elegido por las cúpulas de los distintos partidos.
Cada cuatro años, más o
menos, somos llamados a lo que los más cursis llaman "la fiesta de la
democracia", e invitados a escoger, de entre unas cuantas, una papeleta
con un conjunto inalterable de nombres y depositarla en una urna. Nombres entre
los que, de acuerdo con un algoritmo previamente pactado, se repartirán los
puestos disponibles. Hecho esto —poner la papeleta en la urna— nuestra
participación, que será convenientemente destacada como muestra inequívoca de
espíritu democrático, habrá dejado de ser necesaria y, desde luego,
conveniente. Podremos, eso sí, jalear o criticar al poder en tertulias
debidamente controladas y en tabernas, lo que tendrá el efecto de reducir la
presión cuando esta devenga excesiva, pero sin pretender nada más, y mucho menos
ningún tipo de participación ulterior en las decisiones que hayan de tomarse
por nuestro bien.
El poder será ejercido
—en nuestro nombre, por supuesto— por los elegidos, que dispondrán, durante
años, si lo hacen con la debida discreción y procurando no meter mucho la pata
ni llamar excesivamente la atención, de los recursos comunes en su propio beneficio
y en el de los que ellos consideren conveniente. Eventualmente, algunos se
pasarán de la raya y tratarán de acaparar más de lo que un entorno de recursos
limitados y las tragaderas del común permiten. Como consecuencia, el sistema
entrará en crisis de cuando en cuando, y la gente se sorprenderá —o fingirá que
se sorprende— al descubrir sus perversiones. El sistema, a su vez, aparentará
estar compungido y arrepentido, se purgará, pero poco, de los más notorios
descarriados, y todo volverá, al cabo de poco tiempo, a ser lo que era. Y así,
hasta que la burra ya no dé suficiente leche y haya que resolver las cosas de
otra manera.
Pero —como no dejarán de
recordarnos en otra de esas impagables frases hechas, como esta atribuida a W. Churchill— la democracia es el peor
de los sistemas, descartados todos los demás. Chúpate esa.
miércoles, 4 de febrero de 2015
PSOE o no PSOE. Esta no es la cuestión, pero podría serlo.
lunes, 2 de febrero de 2015
Diálogos para besugos III
- Muy buenas
- ¿Qué le parece nuestro partido?
- El nombre me parece una traducción pasable del Yes, we can de Obama, pero la letra y la música me parecen un poco estridentes. Será cosa de la juventud. ¿Y a usted?
- A mí me parece que ya era hora.
- Ya era hora ¿de qué?
- De que viniera alguien a poner orden.
- Ah, ¿vienen ustedes a poner orden? Creí que iban a presentarse a las elecciones.
- Desde luego que vamos a presentarnos a las elecciones. Después podremos orden.
- ¿Después de las elecciones?
- Después de ganar las elecciones.
- Pero el orden ¿no lo ponían los del PP? Yo creía que ustedes traían libertad y aire fresco.
- ¿Los del PP? ¿Orden? ¿Está de broma? ¿No ha oído hablar de la trama Gurtel? ¿La púnica? ¿Bankia? ¿Los ERES? Bueno, los ERES son otros, pero es igual.
- Ah, bueno. Quiere decir que van a acabar con la corrupción.
- Desde luego.... También eso.
- Y después de acabar con la corrupción y con lo que sea que vayan a acabar ¿traerán libertad y aire fresco?
- Que sí, claro. Se acabó la izquierda y la derecha que es cosa antigua y de trileros. ¿Le parece poca libertad? Y vamos a por la casta. Su odio nuestra sonrisa. Renovación y aire fresco.
- Ah, ya. La casta. Los políticos, quiere usted decir.
- Claro. PP, PSOE, IU, bueno, una parte de IU y todos los demás son casta. Pero no sólo ellos. Los banqueros también, salvo Patricia. Y algunos empresarios. En fin, los de arriba, que han estado viviendo a costa de los de abajo.
- Ya. Y ustedes aspiran a sustituirlos. ¿Se quedarán abajo o subirán arriba?
- Nadie estará abajo. Ni arriba. Nadie explotará a nadie. Cada uno trabajará de lo que sepa y recibirá lo que necesite.
- Bueno, eso no es lo que dicen pero me suena. Es curioso pero casi todo lo que dicen ustedes me suena mucho. Y no es que me parezca mal, pero habrá que ver, en la práctica, quién es el que decide lo que cada uno sabe y necesita. De momento parecen haber suavizado bastante sus ideas sobre la renta básica, el rechazo de la deuda, la revisión de la monarquía, etc. A ver cuando hacen un programa más concreto. Y más estable.
- Usted parece un poco fascista. No sé si eso le parece bastante concreto.
- Bastante. Gracias.
- De nada. Ah, y no se preocupe. Todos los votos son bienvenidos. El suyo también.
viernes, 16 de enero de 2015
El futuro es nuestro
viernes, 10 de octubre de 2014
Introducción al Congreso 'Más allá del pico de petróleo. El futuro de la energía'.
Esta es la breve presentación que hice para fijar la postura, objetivos y motivaciones de la organización.
lunes, 18 de agosto de 2014
In God We Trust (porque lo que es en estos...)
El Ministerio de Sanidad dice ahora que el ciudadano nigeriano, supuestamente afectado por el virus del Ébola en Alicante, padece en realidad otra enfermedad que será tratada adecuadamente y que, por lo visto, ni es infecciosa ni contagiosa ni nada.
¿Quiere esto decir que el hombre no tiene el Ébola? Desde luego que no. Quiere decir que lo que creen más conveniente —para evitar el pánico, para no perder votos, para dar mejor imagen o, simplemente, para seguir con la inveterada costumbre de soltar lo primero que se les ocurre si creen que es lo que la gente quiere oír— es decir lo que han dicho.
domingo, 20 de julio de 2014
Hace calor, pero no mucho y mientras tanto...
jueves, 12 de junio de 2014
La teoría del todo
domingo, 8 de junio de 2014
Diálogos para besugos II
martes, 27 de mayo de 2014
El PSOE se renueva... otra vez.
sábado, 24 de mayo de 2014
Fútbol y elecciones.
sábado, 3 de mayo de 2014
Una historia que podría repetirse.
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| Movimientos de tropas en Rusia y Ucrania (WaPo) |
miércoles, 30 de abril de 2014
Somos los primeros
Ni Francia, ni Italia, ni los países nórdicos, ni Japón, ni Estados Unidos, ningún otro país puede presentar un balance semejante. Como decía ayer en twitter, nos sobran motivos para sentirnos orgullosos. José C. Capel en El Pais.


