miércoles, 1 de mayo de 2019
Emergencia
martes, 2 de abril de 2019
Superpoblación y espacios vacíos
domingo, 17 de marzo de 2019
Nos quedamos sin máquina del tiempo
sábado, 5 de enero de 2019
17 años y casi dos meses después del 11 de septiembre...
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1 Entrada relacionada con este asunto publicada en 2009
La carta
BY MAIL
Mick G. Harrison, Esq.
Executive Director
The Lawyers' Committee for 9/11
Inquiry, Inc.
426 River Mill Road
Jersey Shore,
Pennsylvania 17740
Dear Mr. Harrison:
We have received and reviewed The Lawyers' Committee for 9/11 Inquiry, Inc.'s submissions of April 10 and July 30, 2018. We will comply with the provisions of 18 U.S.C. § 3332 as they relate to your submissions.
Actualización marzo 2026: La referencia a la ley federal 18 U.S.C. § 3332 obliga al fiscal a trasladar información a un gran jurado si se le presentan alegaciones de delitos federales.
Pero esto no implica que el fiscal dé credibilidad a las pruebas, que exista una investigación penal en curso o que el gran jurado vaya a actuar de forma efectiva.
En la práctica, es un acto procedimental automático, no una validación.
Qué ocurrió después
No hay constancia de que se haya constituido un gran jurado operativo con consecuencias reales sobre este caso, se hayan presentado acusaciones derivadas de esas alegaciones o se haya reabierto oficialmente la investigación del 11-S en ese sentido.
Las instituciones estadounidenses —FBI, Departamento de Justicia, etc.— no han modificado su posición oficial.
El grupo Architects & Engineers for 9/11 Truth y otros similares han defendido durante años la hipótesis de demolición controlada. Sin embargo sus argumentos han sido analizados repetidamente y no han sido aceptados por organismos técnicos oficiales.
La referencia oficial sigue siendo el informe del National Institute of Standards and Technology (NIST) que concluye que:
- El colapso se debió a daños estructurales por impacto + incendios prolongados.
- No encontró evidencia de uso de explosivos.
- La “caída libre” que a veces se menciona se da solo en una fase limitada y no implica demolición.
miércoles, 2 de enero de 2019
Una excursión a la montaña (I)
A las tres de la tarde del día de jueves santo de 1973, creo que era el mes de abril, el autobús nos dejó en Siresa, un pequeño pueblo del Valle de Hecho en el que había unas pocas casas de piedra y alguna, más reciente, con revestimientos de madera, ladrillo o mampostería, corrales en las afueras, el ayuntamiento, ya cerrado, un pequeño bar que también era una tienda en la que se vendía de todo y el cuartel de la Guardia Civil, todo ello en torno a una Iglesia que, por aquel entonces aún debía estar atendida por un cura nativo, formado en los seminarios de Barbastro, recientemente cerrado o de Zaragoza. Alguien sugirió que diéramos cuenta, en el cuartelillo, de nuestra intención de aventurarnos en la montaña, por si nos perdíamos o teníamos algún problema con una climatología que, a pesar de que ya habíamos dejado atrás el invierno, aún podía darnos algún susto. El guardia que nos atendió nos preguntó que a dónde íbamos, le respondimos con vaguedades porque no lo sabíamos muy bien, que si teníamos experiencia en la montaña, le dijimos que sí, que solíamos ir a los alrededores de San Juan de la Peña a hacer alguna costillada dominical, cosa que pareció hacerle gracia y que cuándo pensábamos volver, el domingo, le dijimos, porque el lunes había clase y yo, por ejemplo, tenía examen. Me miró con algo de sorna pero tomó nota de todo, examen incluido y de los nombres de los siete. A las chicas se lo hizo repetir dos veces, como si quisiera asegurarse de que se habían unido voluntariamente a aquellos tipos en una expedición a no se sabía dónde y nos dijo que fuéramos con cuidado, que no nos aventuráramos fuera de la carretera o de los caminos o pistas señalizados, que buscáramos un refugio en caso de tormenta y que permaneciéramos allí hasta que escampara y que pasáramos por el cuartelillo a la vuelta o llamáramos si volvíamos de noche o por otro camino.
lunes, 10 de diciembre de 2018
La marca hispánica (penúltimo capítulo)
sábado, 10 de noviembre de 2018
viernes, 28 de septiembre de 2018
¿Tiene calor? Queme un bosque.
| Torres de refrigeración de la Drax Power Station |
El clima está cambiando. Ya ni el primo de Rajoy lo discute. Tampoco se discute —o no mucho— que este cambio es atribuible, en muy buena medida, a la actividad humana y, en particular, a la emisión de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono (CO₂).
Los cambios no tendrían necesariamente que ser negativos, pero no cabe duda de que el nuevo entorno climático está causando y va a causar muchos más inconvenientes que ventajas, aunque alguna parece encontrar la industria turística de sol y playa, que ve cómo sus temporadas se prolongan casi indefinidamente. Es poco probable, sin embargo, que las recientes inundaciones de la costa este de Estados Unidos, el progresivo y más que alarmante deshielo de los casquetes polares o la pérdida del permafrost siberiano, por citar solo algunos de los efectos más llamativos, puedan contemplarse desde una perspectiva favorable.
jueves, 27 de septiembre de 2018
Equinoccio de Otoño
martes, 8 de mayo de 2018
Las fundaciones como órganos gestores de los centros de la UNED. La Fundación Ramón J. Sender del Centro de Barbastro.
Este documento contiene algunas reflexiones acerca de la evolución, desde sus orígenes hasta la actualidad, del estatuto legal del Centro de la UNED de Barbastro, aunque se hacen referencias a otros centros de la UNED cuya forma jurídica es la Fundación. El problema parece surgir a partir de la evidente necesidad de dotar de personalidad jurídica, dentro de las formas reconocidas por la LRJSP[1], a los antiguos patronatos rectores de los Centros Asociados. El objeto del texto que sigue es exclusivamente presentar algunos argumentos a favor del mantenimiento de la Fundación, como forma jurídica del Centro de la UNED de Barbastro, habida cuenta de que se optó en su momento (1983-1989) por esta figura, en estricta observancia de la normativa entonces vigente y de que, en nuestra opinión, no contraviene en modo alguno la legislación actual ni resulta lesivo para los intereses y objetivos de la Universidad o su política de normalización de la gestión económica de centros asociados que esta Fundación, naturalmente, comparte íntegramente.
jueves, 22 de febrero de 2018
Forges

martes, 16 de enero de 2018
Fin de la primera parte
lunes, 8 de enero de 2018
Problemas
viernes, 5 de enero de 2018
¿Energía? No pasa nada. Y si pasa, no importa.
sábado, 28 de octubre de 2017
Otoño catalán
Con todo este jaleo de la independencia, o de lo que sea que estén haciendo en Cataluña, nadie se preocupa del otoño tan anormal que estamos teniendo ni del precio del petróleo, que sigue siendo la sangre de esta civilización y que, poco a poco y muy lentamente, por ahora, continúa su marcha ascendente y, a pesar de la brutal caída en el consumo, está ya en los 60 dólares por barril.
De paso, tampoco se habla mucho de las andanzas de los Pujol y otros referentes del catalanismo; a uno de ellos lo han pillado trapicheando hasta en la cárcel, ni de las conclusiones de la fiscal del caso Gürtel. Y casi mejor. Bastante hacemos con ocuparnos de lo nuestro y de otra cosa a la vez.
De todas formas, en Cataluña —como en todo, incluida la evolución del precio del petróleo—, una cosa es lo que parece que pasa y otra, distinta, es lo que pasa en realidad. Y una cosa es lo que dicen en público y otra —ya se ha visto— lo que se dicen entre ellos y lo que hacen.
Ahora tenemos a una parte, significativa pero probablemente no mayoritaria, del pueblo de Cataluña dispuesta a echarse al monte, al menos mientras siga el buen tiempo y en fin de semana, como se lo han contado y con la moto que le han vendido. Pero sus líderes, que no han proclamado en realidad nada, que han votado un infumable pasquín que ya firmaron en público, ahora en secreto y metiendo en la urna dos votos en blanco para dificultar su imputación, y que pretenden seguir viviendo de esto —aunque eso igual no lo tienen tan fácil—, no parecen estar por la labor.
Sobre todo porque saben que el monte es muy peligroso y la moto que tienen no sirve ni para ir por carretera.
Y no hay más que ver a los payasos que más están dando la cara en este procés, como Carles Puigdemont, Oriol Junqueras o Carme Forcadell, entre otros, para darse cuenta de la poca seriedad de todo el asunto.
Desde luego que es posible —y podría ser hasta justificable— pedir la independencia, incluso con las razones espurias, las falsedades, las medias verdades y las tonterías que se han esgrimido, debidamente interiorizadas y transformadas en agravios. Pero al frente tiene que haber, sobre todo, además de alguien solvente, gente con las ideas claras —equivocadas o no— y dispuesta a jugarse la libertad y, si hace falta, y suele hacerlo, la vida.
Y hoy por hoy tienen demasiados majaderos, bastantes vividores y algún rufián. Nada con lo que se pueda construir una república catalana.
Actualización (28/10, 14:46).
Puigdemont, cesado ayer por el Gobierno como presidente de la Generalitat, ha aparecido hoy en una supuesta comparecencia institucional grabada —como presidente en ejercicio— para decir que se opone democrática y pacíficamente al cese y a todos los decretos amparados en el artículo 155 de la Constitución Española, y a los suyos que sigan con las manifestaciones o con lo que sea, pero, sobre todo, pacíficamente.
Mientras tanto, él estaba en un bar de Gerona tapeando.
Este chico es un crack.
domingo, 1 de octubre de 2017
Mala suerte
La deuda per cápita en Cataluña en 2016, superior a los 10.000 euros, no solo triplicaba la andaluza sino que superaba en más de mil euros a la siguiente más elevada, la de la Comunidad Valenciana, a la que casi doblaba en términos absolutos. No parece razonable, ni puede atribuirse únicamente a decisiones de gasto autonómico. Cabe sospechar —sin necesidad de teorías conspirativas— que algo tiene que ver en ello el sistema de financiación, que penaliza a las comunidades que aportan más de lo que reciben y premia a las que, en términos netos, reciben sin aportar en igual medida.
Cataluña, como otras tres comunidades, es contribuyente neta. El resto, receptoras netas. El principio de solidaridad —que nadie discute como idea— se convierte en disfunción cuando se prolonga indefinidamente sin evaluar su eficacia ni sus consecuencias sociales o políticas. En este contexto, se habla a menudo de que Adolfo Suárez habría ofrecido a Tarradellas un sistema similar al cupo vasco. No hay pruebas concluyentes, pero si fue así, y si fue rechazado, no deja de ser una ironía histórica. Aunque, a decir verdad, poco importa ya: entonces no se sabía lo que vendría, y ahora ya sabemos en qué se ha traducido aquel encaje mal resuelto.
En una economía globalizada y en plena resaca de la crisis de 2008, mantener una solidaridad interterritorial desproporcionada es difícil de justificar, sobre todo para los que financian el sistema. Esa asimetría, sostenida durante décadas, ha generado frustración, y esta, con la ayuda inestimable de la torpeza política del gobierno central, ha alimentado la deriva independentista. No es el único factor, pero sí uno fundamental. La economía no explica todo, pero sin la economía no se entiende nada.
El independentismo no ha sido, necesariamente, una opción mayoritaria en origen. Lo ha sido por acumulación: de agravios, de negligencias, de desprecio institucional. Y también, seamos claros, por la astucia de una clase política catalana que, desprovista de ideas, ha encontrado en la causa nacional el último refugio para su continuidad. La coalición que impulsó el referéndum de 2017, ideológicamente incoherente y frágil, fue menos el producto de un consenso social que de un oportunismo político. Pero ese oportunismo encontró eco. Porque cuando fallan los números, cuando no hay relato inclusivo ni proyecto compartido, la secesión ya no parece tan utópica.
Aquí, como tantas veces en nuestra historia, lo que podría haberse resuelto con técnica y política ha acabado degenerando en crisis. Y no porque sea imposible resolverlo, sino porque las manos que dirigen el proceso —a un lado y otro del Ebro— rara vez están a la altura. Lo llamarán destino. Yo lo llamo incompetencia. (Reescrito en 2025 a partir de un texto original demasiado desactualizado)
martes, 30 de mayo de 2017
Divagaciones a la sombra de una morera
lunes, 22 de mayo de 2017
Primarias en el PSOE
Pedro Sánchez resultó ser un fiasco. Aún hoy es difícil decir hasta donde puede llegar este hombre.
miércoles, 26 de octubre de 2016
Apertura del curso 2016 en la UNED de Barbastro. Discurso del Director.
Bienvenidos a este acto que tiene lugar regularmente en el mes de octubre de cada año y que, como todos los actos de carácter más bien protocolario, puede, ocasionalmente, parecer prescindible y no les voy a ocultar que esa sensación, la de que es prescindible, me invade casi todos los años. Pero, sin embargo yo creo que son varios los motivos que aconsejan reproducir, año tras año, en este y en todos los centros de esta Universidad, el acto de apertura de curso. En primer lugar la Universidad, donde se crea, se conserva y se difunde conocimiento, es un lugar propicio para las solemnidades y la apertura de curso es un acto tradicionalmente solemne. Por otra parte, es esta una ocasión y esto también me parece importante, para dar cuenta, aunque sea de forma somera, de la actividad desarrollada por el Centro durante el pasado curso.
martes, 4 de octubre de 2016
Despedida laboral. UNED Barbastro
La jubilación de Miguel es la tercera de las que se producen por razones de edad y la primera de uno de los dos trabajadores que empezaron, empezamos, esta aventura en el verano de 1983. La UNED de Barbastro ha cumplido, pues 33 años y tres meses, que es también el tiempo que lleva Miguel en la institución.
Miguel ha tenido la “suerte” de formar parte de la casa en una etapa de continuo crecimiento, en una época en la que el crecimiento ha sido una especie de obligación para cualquier ente o empresa y en general para cualquier economía. Una etapa en la que crecer ha sido, además, relativamente sencillo porque empezamos de cero y las otras alternativas, permanecer como estábamos o ir hacia abajo, sencillamente no existían y como no existían, no nos las planteamos.
martes, 20 de septiembre de 2016
en la despedida de María Jesús y Ángel (Huesca, cerca de la Carbonería, septiembre 2016)
Hablar aquí de María Jesús y de Ángel es fácil. Nada de lo que yo pueda decir va a modificar vuestra opinión sobre ellos, pero creo que algo hay que decir.
La relación entre la UNED de Barbastro y María Jesús se ha prolongado a lo largo de treinta y tres años, y lo que en la UNED se ha hecho —y lo que la UNED ha significado en relación con el arte, entendido como compromiso social, como manifestación de la belleza y de la capacidad humana para expresarse mediante ella— no hubiera sido posible sin ella y sin otra persona también tristemente desaparecida, la entonces secretaria, Gloria Moreno.
Su compromiso y su interés por acercar el arte a la gente más joven y por despertar su curiosidad hicieron que la sala de exposiciones de la UNED estuviera siempre repleta de estudiantes.
Ángel era un matemático raro, valga la redundancia. De esos que se empeñan en que, para resolver la ecuación de segundo grado, hay que completar cuadrados y no recurrir a la clásica —y, por otra parte, comodísima— formulita. De los que creen que hay que pensar y que, antes de hacer las cosas, hay que saber por qué se hacen.
Era un hombre preocupado por la pedagogía y por entender el mundo en el que vivía.
Con los dos ha mantenido la UNED una fructífera relación a lo largo de los años. Pero María Jesús y Ángel tenían una capacidad extraordinaria: la de convertir en amigos a la gente con la que trabajaban y colaboraban.
Por eso, una relación cuya manifestación física terminó con el desgraciado accidente de la noche del martes seguirá durante mucho tiempo en la memoria de los muchos amigos que dejan.
Descansen en paz.
sábado, 23 de julio de 2016
sábado, 5 de marzo de 2016
Así lo veo yo (con perdón)
(Enviado a ECA)




